jueves, 2 de octubre de 2008

LITEMPO: Los ojos de la CIA en Tlatelolco


Por Jefferson Morley
(Columnista de washingtonpost.com y autor de una biografía sobre el ex jefe de estación de la CIA en la Ciudad de México, Win Scott, que será publicada el año próximo. Su correo electronico es jeff.morley@wpni.com.)
Posted - 18 octubre 2006
For more information contact:Kate Doyle 202/994-7000Jefferson Morley 202/413-7841
Research Assistance: Jesse Franzblau
English/inglés
Documentos


Para leer las notas de pie, favor de consultar la versión en Inglés.



Documentos del gobierno de Estados Unidos recientemente desclasificados, y entrevistas, han arrojado una nueva luz sobre lo que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) sabía -y no sabía- sobre los terribles acontecimientos de 1968 en la Ciudad de México.

Winston Scott, el principal hombre de la CIA en esa época en México, era un encantador norteamericano de 59 años, que operaba desde la Embajada de Estados Unidos en Reforma. Los documentos de la CIA, ahora públicamente disponibles en los Archivos Nacionales en Washington, muestran que Scott se basó en su amistad con el presidente Gustavo Díaz Ordaz, el entonces secretario de Gobernación, Luis Echeverría, y otros altos funcionarios para informar a Washington sobre el movimiento estudiantil, cuyas demandas desafiaban el monopolio gubernamental del poder.

Los documentos, dados a conocer aquí por primera vez, muestran que, entre 1956 y 1969, Scott reclutó en los niveles más altos del gobierno mexicano a un total de 12 agentes. Sus informantes incluyeron a dos presidentes de México, y a dos hombres que posteriormente fueron enjuiciados por crímenes de guerra.

El nombre codificado de la CIA para la red de espías de Scott era LITEMPO. Las letras LI representaban el código de la Agencia para las operaciones en México; TEMPO era el término dado por Scott a un programa que, en palabras de una historia secreta de la Agencia, era "una productiva y efectiva relación entre la CIA y un selecto grupo de altos funcionarios en México". Iniciada en 1960, LITEMPO sirvió como "un canal extraoficial para el intercambio de información política selecta y sensible que cada gobierno deseaba obtener, el uno del otro, pero no a través de intercambios de protocolo público".

En los archivos de la CIA, los agentes de Scott eran identificados con números específicos. LITEMPO-1, por ejemplo, era un hombre llamado Emilio Bolaños, sobrino de Gustavo Díaz Ordaz, secretario de Gobernación y presidente en los 60s. Diaz Ordaz era LITEMPO-2. Como su predecessor en los Pinos Adolfo López Mateos, era amigos personales de Scott. Asistieron a la boda con su tercera esposa, en diciembre de 1962, con López Mateos fungiendo como padrino, o testigo principal, en la ceremonia.

En los registros no se revela cuánto pagaba Scott a sus informantes de LITEMPO, pero por lo menos un alto oficial de la CIA pensaba que era excesivo. En una revisión del programa de LITEMPO de 1964, el jefe de Scott en Washington criticaba que "se les paga demasiado a los agentes y sus actividades no son debidamente reportadas". Uno de collegas de Scott dijo que los agentes de LITEMPO eran "poco productivos y caros."

Scott ignoraba estos reclamos. Frecuentemente se encontraba con sus agentes, a los que llamaba LITEMPOs, y reportaba a Washington sobre sus contactos. En octubre de 1963, le dio a LITEMPO-1, es decir a Bolaños, un "regalo personal" de 1,000 piezas de munición automática de Colt .223 para ser entregados a Diz Ordaz. En su reporte mensual al cuartel general de la CIA, comentó a sus superiores que en 1964, "cuando LITEMPO-2 [es decir Díaz Ordaz] se convierta en candidato presidencial, se podrían requerir cambios al programa de LITEMPO".

Scott también cultivó una relación con Fernando Gutiérrez Barrios, quien era conocido como LITEMPO-4, en la Dirección Federal de Seguridad (DFS). Scott conocía a El Pollo por lo menos desde 1960. Gutiérrez Barrios asistió a Scott en los días de pánico posteriores al asesinato del presidente John F. Kennedy, en noviembre de 1963, al interrogar a mexicanos que habían tenido contacto con el acusado como asesino, Lee Harvey Oswald.

Otro de los agentes de Scott, según los registros de la CIA, era Luis Echeverría, subsecretario de Gobernación a principios de los años sesenta, y quien es identificado como LITEMPO-8. Echeverría empezó a manejar solicitudes especiales del gobierno norteamericano para dar visas a viajeros cubanos que buscaban escapar de la revolución socialista de Fidel Castro. Cuando Echeverría ascendió en la jerarquía mexicana, también lo hizo en la importancia que le daba su amigo norteamericano. Se convirtió en un invitado ocasional a las cenas que Scott daba en su casa de las Lomas de Chapultepec.

En 1966, un subordinado no identificado de Gutiérrez Barrios, conocido como LITEMPO-12, comenzó a tener reuniones diarias con George Munro, uno de los oficiales de confianza de Scott, para traspasar copias de reportes provenientes de sus agentes de DFS sobre subversivos. De acuerdo con un documento de la CIA, LITEMPO-12 se convierto en la fuente mas productiva de inteligencia sobre "el PC [Partido Comunista], Cubanos en exilio, Trotskistas, y grupos culturales de bloque Soviético."

Cuando en el verano y otoño de 1968 un movimiento estudiantil espontáneo convulsionó las calles de la capital, LITEMPO cobró todavía mayor importancia en la Ciudad de México y en Washington. Scott se apoyó en sus aliados en la cúspide del gobierno mexicano para monitorear y comprender los eventos que se desarrollaban, y que culminaron en la noche de la balacera que, el 2 de octubre de 1968, cobró innumerables vidas en la Plaza de Tlatelolco.

La historia de LITEMPO es una dimensión previamente desconocida a este trágico crimen. Una noche de verano de 1968, uno de los hijastros de Scott salió a cenar al centro de la Ciudad de México con su madre y su padre, a quien llamaba "Scottie".

"Después que terminamos", recordó el hijo en una entrevista años después, "íbamos caminando de regreso hacia el coche cuando Scottie dijo, 'miren, ahí hay música'. Pasábamos frente a lo que llamaban una peña, una especie de cafetería. Entonces dijo, 'vamos a escuchar'."

Aunque políticamente era conservador, socialmente era muy abierto, adepto a hacer amigos y a conversar.

"Así que ahí estábamos, bebiendo nuestras cervezas, mientras alguien cantaba una canción sobre Castro que era muy popular en esa época. El coro decía, "¿Fidel, Fidel, qué tiene Fidel/Que los Americanos no pueden con él?".

"Scottie gozaba del momento así que también empezó a cantar, levantando su cerveza: "¿Fidel, Fidel, qué tiene Fidel/Que los Americanos no pueden con él?".

De acuerdo con su hijo, la esposa de Scott dijo: "¿Scottie, sabes lo que están diciendo?
"Oh, algo sobre Fidel", respondió.

Ella dijo, "sí, están diciendo que ustedes no pueden manejarlo".

Scottie dijo algo así como que sólo era una canción, a lo que ella replicó, "sabes, si alguien no te conociera tan bien y te viera aquí cantando, pensaría que eres una especie de comunista".
Scott tan sólo se rió, recuerda el hijo.

En su trabajo, Scott se encontraba obsesionado sobre una posible influencia del comunismo y de Cuba en México, pero renuentemente concedía que el movimiento estudiantil no estaba controlado por los comunistas. Aquel verano, la embajada de Estados Unidos compiló una lista de 40 incidentes aislados de agitación estudiantil desde 1963. Veintitres de los incidentes fueron motivados por carencias escolares; ocho protestas concernían a problemas locales. Seis fueron inspiradas por Cuba y Vietnam. Cuatro de las manifestaciones plantearon demandas relacionadas con el autoritarismo del sistema mexicano.

En junio de 1968, el embajador norteamericano Fulton "Tony" Freeman convocó a una reunión con Scott y otros miembros del equipo de la embajada. Francia acababa de ser desbordada por manifestaciones estudiantiles tan masivas, que hicieron caer al gobierno. Freeman quería discutir si lo mismo podía ocurrir en México. Debido a sus contactos en Los Pinos, las opiniones de Scott tenían un gran peso.

Scott y sus colegas llegaron a la conclusión de que Día Ordaz podía mantener la situación bajo control.

"El gobierno cuenta con diversas formas de medir e influir la opinión de los estudiantes y, cuando cree que los desórdenes exceden los límites que considera aceptables, se ha mostrado capaz y dispuesto a intervenir de manera decidida, hasta ahora con efectos positivos", reportó Freeman en un cable al Departamento de Estado después de la reunión. "Más aún, los desórdenes estudiantiles, pese a la amplia difusión que reciben, simplemente carecen del músculo para crear una crisis nacional".

Scott frecuentemente hablaba con Díaz Ordaz. Ferguson Dempster, un alto oficial de la inteligencia británica destacado en México, y amigo de mucho tiempo de Scott, contó a uno de los hijos de éste, que Scott entregaba un reporte diario al presidente mexicano sobre los "enemigos de la nación".

Phillip Agee, entonces un joven oficial del operativo de Scott, contó más o menos la misma historia cuando rompió con la Agencia algunos años después, y publicó un libro en el que expuso sus operaciones. Agee describió el servicio de Scott a Los Pinos como "un resumen diario de inteligencia", con una sección sobre actividades de las organizaciones revolucionarias mexicanas y las misiones diplomáticas comunistas, y una sección sobre acontecimientos internacionales, basada en información proveniente del cuartel general de la CIA.

A cambio, Scott transmitía al embajador Freeman y a la central de la CIA las opiniones de Díaz Ordaz y otros altos funcionarios. La postura pública de las autoridades mexicanas "frente a los disturbios, es que fueron instigados por agitadores de izquierda con el propósito [de] crear [una] atmósfera [de] inquietud", decía Freeman en un cable a Washington. "La Embajada coincide con esta estimación general".

Pero la inclinación de Scott a ver el movimiento estudiantil como una rebelión controlada por los comunistas, no surgió de los reportes que hacían sus numerosos informantes a la estación. Registros desclasificados de la CIA muestran que Scott tenía una red de fuentes de información en la UNAM y otras escuelas, llamada LIMOTOR, que lo mantenía bien informado sobre las políticas en el campus universitario. Anotó, que los estudiantes de la UNAM disputaban el control de las actividades estudiantiles al sector de las juventudes comunistas, al crear un nuevo Consejo Nacional de Huelga. "Aquellos que propugnan la acción violenta son todavía minoría", reportó.

En conversaciones con sus agentes de LITEMPO, Scott se dio cuenta de que el afán de los altos funcionarios mexicanos de culpar a los comunistas de las crecientes protestas en las calles, coexistía con una especie de incertidumbre pasiva sobre lo que realmente estaba ocurriendo.

A fines de agosto, Díaz Ordaz designó a Echeverría para encabezar un nuevo "comité de estrategia", creado para diseñar la respuesta gubernamental a los disturbios estudiantiles. Pero el jefe de la DFS, Fernando Gutiérrez Barrios, confesó que el gobierno no contaba con ningún plan para enfrentar los desórdenes estudiantiles, de acuerdo con un cable confidencial de la CIA.

El propio Scott se mostraba inseguro. Sus frecuentes "reportes de situación", conocidos informalmente como Sitreps, hacían énfasis en la filiación comunista de los profesores que dirigían el movimiento estudiantil. En un reporte de agosto de 1968, titulado Los estudiantes escenifican desórdenes mayores en México, argumentó que los disturbios en el Zócalo representaban "un clásico ejemplo de la habilidad comunista para transformar una manifestación pacífica en un disturbio mayor".

¿Pero qué comunistas? Díaz Ordaz estaba seguro de que el Partido Comunista Mexicano y la Unión Soviética estaban involucrados. Scott quería creerlo, pero no podía encontrar evidencias.
"Pese a que el gobierno pretende tener sólidas evidencias de que el Partido Comunista maquinó el alboroto del 26 de julio, y aparentes indicios de complicidad de la Embajada soviética", reportó al cuartel general de la CIA, "es improbable que los soviéticos socavaran así sus cuidadosamente cultivadas relaciones con los mexicanos".

Dentro de las fuentes de información de LITEMPO, observó Scott, la incertidumbre sobre el movimiento estudiantil estaba cediendo el paso al enojo.

"La oficina de la Presidencia se encuentra en un estado de agitación considerable, por la anticipación de nuevos disturbios", escribió Scott a principios de agosto. "La presión para que Díaz Ordaz restaure la calma es particularmente intensa, debido al deseo de México de proyectar una buena imagen internacional".

A partir de sus conversaciones con Díaz Ordaz, Scott empezó a tener un cuadro de cómo el Presidente iba a responder. Los intereses turísticos y comerciales llamaban a una "acción rápida", le reportó a Washington. Scott sospechaba que el Presidente podía estar planeando utilizar al regente de la Ciudad de México, Alfonso Corona del Rosal, como un chivo expiatorio. Corona del Rosal era un ex general con reputación de duro. Para disgusto de Díaz Ordaz, ahora defendía una postura conciliatoria hacia los estudiantes. A partir de su larga experiencia, Winston sabía cómo operaba Díaz Ordaz.

"La incapacidad de un político para mantener la paz en el área a su cargo, ha proporcionado más de una vez al Presidente una excusa para abortar una carrera política", escribió Scott. "Corona del Rosal ha sido mencionado como posible sucesor de Díaz Ordaz, y es posible que el Presidente haya decidido 'quemarlo'."

La siguiente manifestación fue la más grande hasta ese momento - pero también pacífica. Reforma fue tomada por una jubilosa multitud que se dirigía hacia el Zócalo. La gente gritaba, aplaudía, reía y lloraba al mismo tiempo. Las campanas de catedral repicaron y, aun dentro de la prisión de Lecumberri, los presos pudieron escuchar a los manifestantes. Los mexicanos se estaban liberando del miedo hacia su gobierno.

"No queremos las Olimpíadas", cantaban los marchistas, "queremos la Revolución". Scott informó al embajador Freeman que Díaz Ordaz estaba profundamente ofendido de que los estudiantes hubieran izado la bandera rojinegra de huelga en el Zócalo. Había ordenado a la policía antimotines y a la policía regular que utilizaran la fuerza, si era necesario, para disolver todas "las actividades y reuniones ilegales".

Winston Scott no era un hombre que careciera de confianza en su habilidad para enfrentar situaciones difíciles. Había sido jefe de la oficina de la CIA en la Ciudad de México desde 1956, hablaba un español aceptable y sabía cómo manejarse dentro del mundo oficial mexicano. Uno de sus hijos adolescentes tuvo un destello de la autoridad de su padre cuando se vio involucrado en un accidente de tránsito en Reforma, y acabó en la estación de policía del Bosque de Chapultepec. Los agentes le sugirieron al joven que hiciera una llamada telefónica para conseguir un poco de dinero para la mordida que le aseguraría su liberación. El hijo llamó a Scott, quien dijo que llegaría en un momento.

"De repente, Scottie llega en su gran Mercury negro", recuerda su hijo… "Tenía esas grandes placas diplomáticas rojas que habían dado para las Olimpíadas, lo que significaba que era el coche de alguien importante; y de él desciende un norteamericano alto con una chica adolescente. Scottie, por alguna razón, había traído consigo a mi hermana. Los policías mexicanos empezaron a repensar su postura. "Ah Chihuahua, ¿quién es ese?"

"Scottie le pone al primer policía que ve un billete de cien pesos en la mano. Luego, al segundo que ve, le pone otros cien pesos. Me pregunta si yo estoy bien y si el coche está bien. Yo le digo que estoy perfectamente y que lo único que tiene que hacer es pagarle al jefe. Pero él no hizo caso. Fue de un lado al otro de la habitación, estrechó la mano de todos y a todos les dio un billete de cien pesos. Al jefe le dio alrededor de cuatrocientos. Luego miró alrededor y dijo, "¿Todos contentos?"

"Todo mundo estaba muy contento. Ese era Scottie por antonomasia, el norteamericano que podía resolverlo todo".

Conforme las manifestaciones estudiantiles se hicieron más grandes, la información de Scott proveniente de los agentes de LITEMPO daba cuenta de que los cables del embajador Freeman a Washington eran cada vez más alarmantes, informando que Díaz Ordaz y la gente alrededor de él se expresaban con creciente dureza. El gobierno "implícitamente acepta que, como consecuencia, esto va a acarrear víctimas", escribió el Embajador. "Los dirigentes de la agitación estudiantil han sido y están siendo llevados a la cárcel… En otras palabras, la ofensiva [gubernamental] contra los desórdenes estudiantiles se ha abierto hacia frentes físicos y psicológicos".

Scott sabía que Díaz Ordaz pensaba que la aplicación de la fuerza era la única solución. "La política gubernamental que está actualmente en curso para desactivar los levantamientos estudiantiles, hace un llamado a la inmediata ocupación por el ejército y/o la policía de cualquier escuela que esté siendo ilegalmente utilizada como centro de actividad subversiva. Esta política continuará siendo aplicada hasta que prevalezca la calma total", participó a sus superiores en Washington.

A fines de septiembre, Scott reportó que el gobierno "no está buscando una solución de compromiso con los estudiantes, sino más bien poner fin a todas las acciones estudiantiles organizadas antes de que empiecen los Juegos Olímpicos… Se cree que el objetivo del go[bierno] es cercar a los elementos extremistas, y detenerlos hasta que pasen las Olimpíadas", programadas para su inauguración a mediados de octubre.

Los dirigentes del movimiento de los estudiantes convocaron a una reunión pública. Mermados por los arrestos, confrontados con un gobierno de línea dura, y teniendo frente a sí la inauguración de los Juegos Olímpicos en menos de dos semanas, en la tarde del 2 de octubre, en la Plaza de las Tres Culturas en el complejo habitacional de Tlatelolco, deseaban una convocatoria amplia para anunciar su siguiente paso. Esa mañana, Scott reportó que la determinación del gobierno mexicano de llevar a cabo unas Olimpíadas exitosas, probablemente evitaría incidentes mayores. Sin embargo, advirtió que hechos repentinos e insospechados no podían ser descartados.

"Cualquier estimación como ésta, de la probabilidad de actos intencionales diseñados para alterar el curso normal de los acontecimientos, debe tomar en cuenta la presencia de radicales y extremistas, cuya conducta es imposible de predecir. Y personas y grupos como estos existen en México", escribió el 2 de octubre.

Ésta puede haber sido la voz de la considerable experiencia de Scott en México. Pero también puede ser producto de una información que le fue proporcionada por amistosos LITEMPOs, que tenían sus razones para creer que "radicales y extremistas", cuya conducta "es imposible predecir", estaban a punto de actuar.

La manifestación en Tlatelolco se inició alrededor de las cinco de la tarde. Tanques rodeaban la plaza y, sentados en ellos, los soldados limpiaban sus bayonetas, pero no había una situación particularmente tensa. Al atardecer, se habían reunido ahí entre cinco y diez mil personas.

Los jefes militares sobre el terreno acababan de recibir la orden de impedir que el acto se llevara a cabo. Las órdenes indicaban el aislamiento y la detención de los dirigentes, y su entrega a la DFS. Un grupo de oficiales vestidos de civil, conocido como el Batallón Olimpia, llevaba sus propias instrucciones. Debían llevar ropa civil con un guante blanco en la mano inzquierda, y apostarse en los pasillos del edificio Chihuahua que miraban hacia la plaza. Cuando recibieran la señal, en forma de una bengala, debían impedir que cualquiera entrara o saliera de la plaza, mientras los dirigentes estudiantiles eran detenidos. Finalmente, un grupo de oficiales de policía recibió la orden de arrestar a los líderes del Consejo Nacional de Huelga.

Lo que prácticamente nadie supo sino hasta treinta años después, fue que Luis Gutiérrez Oropeza, el jefe de Estado Mayor del ejército mexicano, había apostado en el piso superior del edificio Chihuahua a diez hombres armados, y les había dado órdenes de tirar sobre la multitud. Actuaba por órdenes de Díaz Ordaz, según una reveladora historia publicada en Proceso, en 1999.

De acuerdo con el libro de Jorge G. Castañeda sobre la presidencia mexicana, Oropeza era el enlace entre Díaz Ordaz y Echeverría. Oropeza también era amigo de Scott y cenó por lo menos una vez en su casa, de acuerdo con un libro de invitados conservado por su familia. No existe evidencia de que Oropeza haya sido un agente de LITEMPO o que haya actuado bajo indicaciones de la CIA el 2 de octubre.

Justo en el momento en que un orador de los estudiantes anunciaba que la programada marcha hacia el Casco de Santo Tomás, en el campus del Politécnico, no se llevaría a cabo por la amenaza de violencia armada, aparecieron repentinamente bengalas en el cielo y todo mundo miró automáticamente hacia arriba. Fue cuando se inició la balacera.

Una ola de gente corrió hacia el otro extremo de la plaza, sólo para toparse con una fila de soldados que venía en sentido opuesto. Corrieron entonces hacia el otro lado, a la zona de fuego. En palabras del historiador Enrique Krauze, fue "un círculo infernal cerrado", una "operación de terror".

Win Scott envió su primer reporte alrededor de la medianoche. Fue procesado en el cuartel general [de la CIA] y transferido a la Casa Blanca, donde fue leído a la mañana siguiente. Algo gordo había pasado en Tlatelolco.

"Un adulto [fuente clasificada] contó ocho estudiantes y seis soldados muertos, pero un puesto cercano de la Cruz Roja recibió 127 estudiantes y treinta soldados heridos".
"Una fuente clasificada dijo que los primeros tiros fueron disparados por estudiantes, desde departamentos del edificio Chihuahua".

Una fuente clasificada norteamericana "expresó la opinión de que fue un enfrentamiento premeditado provocado por estudiantes".

Otra fuente clasificada dijo que "la mayoría de los estudiantes que se encontraba sobre la plataforma del orador estaba armada, alguno con una ametralladora … las tropas sólo habían respondido al fuego de los estudiantes".

Ninguno de los reportes de Scott resulto cierto. Su única observación atinada fue que "éste es el incidente más serio de la racha de disturbios estudiantiles que se inició a fines de julio".

Su siguiente reporte de situación citó a "observadores entrenados" que creían que los estudiantes instigaron el incidente. Dijo que el incidente de Tlatelolco levantaba cuestionamientos sobre la capacidad de México para proporcionar seguridad durante las Olimpíadas.

Agentes del FBI norteamericano en la Ciudad de México, que trabajaban de cerca con Scott, reportaron que estudiantes trotskistas habían formado un grupo llamado Brigada Olimpia, para provocar el ataque. Estos estudiantes presuntamente estaban vinculados con comunistas de Guatemala y, supuestamente, habían disparado los primeros tiros.

El FBI reportó que Díaz Ordaz había dicho a un "visitante norteamericano", que podría haber sido el propio Scott, que creía que los disturbios habían sido "cuidadosamente planeados".

"Muchísima gente ha entrado al país", habría comentado el Presidente. "Las armas usadas eran nuevas y tenían borrado el número de registro. Los grupos de Castro y del comunismo chino estaban involucrados en el esfuerzo. Los comunistas soviéticos tendrían que ponerse a la altura para evitar que se les llamara gallinas".

En Washington, Walt Rostow, asesor de seguridad nacional del presidente Lyndon B. Johnson, intentó clarificar los contradictorios reportes. Le mandó una serie de preguntas a Scott, quien fue a ver a Díaz Ordaz. Regresó de ahí con respuestas que evidenciaban lo poco que sabía.
¿Los estudiantes mexicanos estaban utilizando rifles nuevos, con números sacados de registros chinos?

No hay verificación hasta el momento, dijo Scott.

¿Individuos provenientes de fuera de México participaron en el movimiento estudiantil?

Tres estudiantes, un chileno, un francés y un norteamericano fueron arrestados el 26 de julio y deportados. Dos otros estudiantes franceses no fueron aprehendidos, subrayó.

En otras palabras, no había un solo reporte de involucramiento extranjero en las ocho semanas previas. Mientras la prensa mexicana jugaba constantemente la carta de la injerencia extranjera, Scott decía que "ninguna evidencia concluyente a este respecto ha sido presentada".

¿Podía verificar la historia del FBI sobre una izquierdista Brigada Olimpia que había provocado la balacera?

Un pequeño grupo de estudiantes universitarios trotskistas había formado una agrupación llamada "Brigada Olimpia", dijo. Una fuente dijo que planeaban volar transformadores para interferir con los eventos olímpicos, y secuestrar autobuses que transportaran atletas participantes en los Juegos.

La Casa Blanca y el cuartel general de la CIA no dejaron de advertir que Scott parecía saber muy poco sobre lo que había pasado en Tlatelolco, que los reportes sobre el involucramiento cubano y soviético estaban inflados y que el alegato gubernamental de una provocación izquierdista no podía ser probado.

Wallace Stuart, un consejero de la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México, dijo más tarde que la estación de la CIA había presentado 15 diferentes, y en ocasiones flagrantemente contradictorias, versiones de lo que había ocurrido en Tlatelolco, "¡todas provenientes de 'fuentes en general confiables' o de 'observadores entrenados' en el terreno!"

Scott había caído en una clásica trampa de espías. Se había vuelto demasiado dependiente de sus fuentes bien colocadas. No tenía forma independiente de allegarse información sobre un acontecimiento político sumamente importante.

La masacre de Tlatelolco, dice el historiador Sergio Aguayo, divide "las aguas de la historia mexicana. Acentuó la turbulencia de aquellos años, y sirvió para concentrar el poder en los servicios de inteligencia, dominados por un pequeño grupo de hombres, duros e incontrolables". Con la asistencia de Win Scott, a lo largo de un decenio esos hombres se incrustaron en el poder, actuando con impunidad contra una oposición que, en palabras de Aguayo, era "débil pero cada vez más belicosa y ansiosa de rebelarse contra la apatía de una indiferente, si no complaciente, comunidad internacional".

Una semana después de la matanza, Win se tomo el tiempo para escribir una carta de agradecimiento a Luis Echeverría. El secretario de Gobernación acababa de darle un regalo: un gran mapamundi electrónico enmarcado, que proporcionaba la hora correcta en cada huso horario del mundo.

"Todos los que lo ven, se admiran ante el maravilloso reloj que me envió recientemente", escribió Win en una nota que Aguayo encontró en el Archivo General de la Nación.

En estos importantes momentos, después de la matanza de Tlatelolco, sus más confiables agentes habían entregado historias de ficción y, luego, hecho una jugada. El amo de LITEMPO se había vuelto su prisionero. El titiritero se había convertido en títere.

Ocho meses después, Scott fue obligado a retirarse de su trabajo como jefe de estación de la CIA. Su salida nada tuvo que ver con los acontecimientos de octubre de 1968, de acuerdo con William Broe, el jefe de la división de la CIA para América Latina en ese entonces.

"Él era uno de nuestros oficiales más destacados. Era una estación fuerte. Él hacía una buena labor", dijo Broe en una reciente entrevista telefónica. El motivo de su remoción, explicó, "fue su estancia de tanto tiempo. Fue lo que decidimos hacer, empezar a cambiar a la gente. No es que haya hecho algo mal. Simplemente creímos que no era adecuado tener a una persona en un lugar tanto tiempo. Trece años son muchos". En junio de 1969, Scott fue al cuartel general de la CIA, en Washington, para recibir uno de los honores más altos de la Agencia, la Medalla a la Inteligencia Distinguida. El texto que acompañaba a la medalla se refería al programa de LITEMPO como uno de sus más grandes logros. Según se dijo, Win Scott "inició e hizo fructificar una alianza internacional en este hemisferio, que constituye un hito para logros de gran significado".


Scott murió de un ataque al corazón en su casa de las Lomas de Chapultepec, el 26 de abril de 1971. Tenía 62 años.

viernes, 29 de agosto de 2008

LA LEGITIMIDAD FRAGMENTADA, ADVERTENCIAS DE TOQUEVILLE.

He asumido en diversas reflexiones, la racionalidad ética que convierte el “estado de derecho social” en un principio del pacto social: el de la seguridad. La seguridad jurídica, es decir la acción del Estado por mantener su bien más preciado: garantizar la existencia de su sociedad, la proximidad de garantizar su vida y su tránsito a la justicia. No hace falta leer a Rawls para entenderlo, pero aquí señalamos que, del tránsito de la “máxima idea Ética” (Hegel), al “uso de la fuerza física legítima” (Webber) se encuentra el estudio de Tocqueville y su observancia es esta:

“...nuestros contemporáneos actúan incesantemente dos pasiones contrarias; sienten la necesidad de “ser conducidos” y “el deseo de permanecer libres.” No pudiendo destruir ninguno de estos dos instintos contrarios, se esfuerzan en satisfacerlos ambos a la vez: imaginan un poder único tutelar, poderoso, pero elegido por los ciudadanos, y combinan la centralización con la soberanía del pueblo, dándoles esto algún descanso. Se conforman con tener tutor, pensando que ellos mismos lo han elegido. Cada individuo sufre porque se le sujeta, porque ve que no es un hombre ni una clase, sino el pueblo mismo, quien tiene el extremo de la cadena.”[1]

Tocqueville intenta resolver esta contradicción, y nos dice que si bien el ciudadano renuncia al ejercicio de su libertad, el Estado, depositario de esa fuerza, debe traducirla y reintegrarla en actos de libertad para su sociedad, es decir traducida en la libertad de expresión y de asociación, la manifestación de la libertad civil y política. La lógica del autoengaño, la conocida “tiranía de la mayoría” es conducida por Tocqueville para nuestros días como el desprecio por la regulación de la libertad y la igualdad como partes esenciales para a existencia de la sociedad, y en su categoría ética, garantiza la idea del Estado.

Sin legitimidad no existe seguridad, y sin seguridad no es posible ningún tipo de igualdad. Por ello es que la legitimidad, seguridad e igualdad jurídica es la primera expresión vital de un Estado, pero la inexistencia de estos elementos abren un nuevo camino: la lucha por la libertad es la lucha por la dignidad. La desobediencia civil trae consigo consecuencias importantes no sólo porque desafía, atenta, y viola las leyes de la seguridad jurídica (que presume estar fragmentadas), sino que también protege la legitimidad del sistema político.

Actualmente el sistema político mexicano carece de una legitimidad deseada, y por razones sobradas se inventa enemigos, anexa a sus filas la corrupción del crimen organizado, apaga focos sociales y celebra rituales de “seguridad” para hacerse legitimo.

Dicho de otra manera más excelsa por Norberto Bobbio: si la seguridad es el bien más preciado del Estado, la legitimidad será su mayor aspiración para mantenerse vivo ante su sociedad, pues "hace del poder de mandar “un derecho” y de la obediencia “un deber”, es decir, transforma una relación de mera fuerza en una relación jurídica”[2].

¿Nos recuerda algo en México el asunto de la “mera fuerza”?, ¿Cuál es diagnóstico en México de la libertad de expresión, asociación, manifestación civil y política? Asumiendo la importancia de esta reflexión, lo que hoy podemos decir sobre la situación en México es, sin duda, el fracaso del Estado para establecer la convivencia entre la seguridad y la libertad, pero que decir de esta convivencia cuando nuestro país se tardo dos siglos en hacer una institución legitima y con seguridad política, y en un solo día del mes de julio nos esforzamos en destruirla, cuando también nos hemos esforzado por hacer una cantidad enorme de votantes pero no ciudadanos, hacer de la igualdad política el derecho de usar una papeleta para realizar el auto engaño tiránico sin poder decidir como ciudadanos en un acto libre. Difícil supervivencia para la libertad, y más difícil con los niveles de desigualdad jurídica, política y económica que a todas luces vivimos a diario.
*
"…hay que atribuirles (a las leyes) una gran parte del éxito que obtiene en América el gobierno de la democracia; pero no creo que sean la causa principal. Las leyes federales forman con toda seguridad la parte más importante de la legislación en los Estados Unidos. Méjico, que goza de una situación tan privilegiada como la de la Unión angloamericana, se ha apropiado esas mismas leyes y no puede habituarse al gobierno de la democracia...”[3] Espejo invertido del pasado y presente mexicano: la sospecha de Tocqueville de que nuestro Estado Social era diametralmente opuesto al "igualitarismo mediocre" de los Estados Unidos. Tocqueville preferió no visitar México, ya tenía suficiente en 1831.

Aquella reunión de gobernadores famosa contra el narcotráfico, tuvieron que invitar también a los líderes de los treita cárteles de su narcotráfico, aún así sería testificado por dos personajes que sepultan con sus firmas la irracionalidad de la seguridad: Carlos Romero Deschamps y Elba Esther Gordillo, nadie dijo nada, la legalidad se impuso a la legitimidad, increible, pero ello ello no provocó ningún reclamo de la sociedad civil, pue al ver las famosas firmas, se anunciaba, el fracaso histórico del Estado, los presentes en esa sala, estaba allí para recordándonos, que México es incambiable, también Eslim como figura emblemática, para recordarnos que México no cambia.
*
En suma, por grave que sean los problemas del narcotráfico, el problema principal del país reside en la fragilidad del sistema jurídico político, y casi siempre lo que no esta con los reflectores de la cobertura es la radicalidad del asunto, sino por la superficial manera de verlos.

Hace unos días también, me parece hubo una marcha de "iluminemos México", la verdad es que más bien parecía la marcha de un sepelio, nación sepultada por la violencia racista, informativa-mediática, incongruencia política, atolladero de falsos debates, en fin, casi acostumbrarse a ver la agobiante tortura de Dave Linch en "Cabeza borrada".

Octavio Paz decía que el lenguaje son puentes de libertad, pero también son trampas, pozos y jaulas, son seres invisibles que sostienen la vida y la muerte del hombre, pero desde el autismo de la clase política, hacen de la palabra una sentencia, por ejemplo, hace unos meses desde el Congreso en un acto de desvergüenza, fue posible plantear y discutir como posibilidad el allanamiento de morada, estando el ejército como policía en las calles, pero lo discutieron; discutieron la posibilidad de implantar un autoritarismo que es resultado de los Estados corruptos que ha decidido terminar con toda posibilidad la resistencia ante el poder. Inmensa agonía Ética del Estado, insoportable que nuestros representantes aceptaron discutir, siquiera, el tema de allanamiento, y seguir a lo ingenuo lo que significa la concentración de poder, que implica, por naturaleza, la muerte de la libertad, la muerte más tiránica a la Tocqueville.

Allí esta el modelo de violencia que necesariamente interrumpiría la relación igualdad y libertad en cualquier Estado: someter a la sociedad civil a una sola explicación de las cosas y a una sola medida. Y será así, la voz unica y permanente del poder. Un golpe de estado permanente que sugiere, ante cualquier emergencia, una sola voz una sóla decisión que pierde toda huella de la legitimidad y irrumpe su propia legalidad. ¿Y la sociedad civil, y las universidades, y las Instituciones?

Tocqueville había descodificado ya la meta racional de un pueblo: transportar históricamente la legitimidad a la legalidad, es decir, la decisión de un pueblo por intentar crear instituciones que le dieran libertad e igualdad jurídica, por ello se basaba tanto en las tradiciones y costumbres, los gobiernos que no pueden sostenerse bajo el principio legitimista tienen por fuerza recurrir al aparato militar, con todas sus consecuencias y justificaciones, desde el miedo que funciona de manera excepcional, hasta poder someter movimientos sociales que nada tiene que ver con la inseguridad nacional, sino más bien con la inseguridad del poder. El historiador John Fiske en 1885, nos recuerda que la superioridad de la raza anglosajona y de sus instituciones ofrecía un modelo único de “libertad y espiritualidad cristiana” y decía: “Los anglosajones tienen en sus manos el destino de la humanidad y Estados Unidos es el centro de ese poder”.[4] Es muy curioso el modelo de libertad y seguridad ofrecido en México, el modelos del ejército y el de los magistrados de la suprema corte de justicia, que también, con sus voces parroquiales e infantiles negaban el dercho al aborto.
*
Y que tal nuestros cárceles, Transparencia Internacional, en su estudio de los sistemas judiciales del mundo, al examinar el caso de México ratifica lo que no podemos evitar, que, a la letra "las principales causas de impunidad en México dependen de la colusión entre jueces, fiscales, policías y funcionarios de prisiones", y es que la estructura judicial siempre ve hacia arriba, desde el policía que sale a la calle a defender el poder y no a impedir que sean trasgredidos los derechos civiles y humanos. El documento de Transparencia Internacional de 2008 crítica severamente a nuestro sistema judicial en México:“Judicial Corruption and Impunity in México”.
.
No es raro saber porque el documento de Amnistía Internacional, en la sección de México tiene también este título: “Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN) fue elegido presidente en un controvertido proceso electoral" La igualdad judicial se entiende, es parte de la seguridad jurídica, elevación de la categóría del Estado.
.
En el Informe de Davos: The Global Competitiveness Report 2006-2007. World Economic Forum que evalúa a 131 países, su reporte esta en Internet, señala que México en cuanto a los Cuerpos Legales ocupa el 108 de 117, en Efectividad Policíaca 102, Costo del Crimen y Violencia para el Desarrollo Económico 115, Jamaica y Guatemala atrás, en cuanto al Crimen Organizado México ocupa el lugar 113 detrás, solamente, Macedonia, Colombia, Jamaica y Guatemala.

Pero en México se debate tranquilamente la pena de muerte para criminales en el orden de secuestros (Agosto2008), medida desesperante que nada tiene que ver con resultados judiciales, cuando Transparencia Interanacional nos dice que sobran los casos de prisioneros en México que reciben torturas o que el 40% nunca han visto un juez.
.
Si algo señalaba Tocqueville en cuanto a los Estados totalitarios es que desconoce los derechos fundamentales del hombre, crítico de le época del Terror en Francia, mostró que en consecuencia, no puede sobrevivir la base ética que supone la idea de libertad y tolerancia, eso es interrumpido por la violencia que se impondrá desde el poder.
.
Finalmente la proposición del fracaso del Estado es ineludible al fracaso de la legitimidad sin poderse trasformar física y jurídicamente a su estructura legal.
.
Los actos de desvergüenza de la clase política generan la violencia y escándalo, a un no sabemos si los muertos y las cabezas rodantes como Robespierre reclamen para sí el uso de la fuerza física legítima, reclamen con su muerte; la muerte del verdugo: las insuficiencias gubernamentales, las deficiencias y distorsiones de la clase política, la inhibición en el uso de la fuerza pública, la fragilidad de las instituciones y el olvido de una guerrilla que existe pero que no puede trascender.
.
Finalmente Toqueville nos dice: "Si un pueblo tratase de destruir, o solamente de disminuir por sí mismo la igualdad que reina en su seno, no lo conseguiría sino después de largos y penosos esfuerzos. Sería preciso que modificase su estado social, aboliese sus leyes y renovase sus ideas. Pero para perder la libertad política, basta con retenerla, y ella misma se desvanece." [5] Y los muertos sin contarlos (en México nunca se cuentan antes y después de 68 es igual) nos recordarán que la corrupción sigue, que el problema social jurídico político es inseparable de la devolución del Estado, de su papel de regulador en materia de seguridad y libertad.
.
Agradezco la invitación de Omar Granados a participar en este espacio que resulte en un ambiente de reflexión la dimensión política que dignifique nuestros pensamientos y lucha social.
.
José Antonio Gutiérrez.
.
[1] TOCQUEVILLE, Alexis. La Democracia en América, México, FCE, 1999, 225 p.

miércoles, 27 de agosto de 2008

PERFORMACE: LA IDEA DEL MOVIMIENTO ARTÍSTICO SOBRE LA IDEA MISMA DE HACERLO: ¿EL ARTE DE LA OCURRENCIA?

“LA” PERFORMACE: LA IDEA DEL MOVIMIENTO ARTÍSTICO SOBRE LA IDEA MISMA DE HACERLO: ¿EL ARTE DE LA OCURRENCIA? O UNA LLAVE PARA SALIR BIEN LIBRADOS DE LA POSMODERNIDAD.

“Buscamos el concepto como llave de nuestro tiempo, pero igual, no lo se, se nos ocurre hacer una nueva puerta, cuidado con la cabeza…”
José María

“El concepto es la llave a un universo multisemántico; su acción –el performance- no busca referirse al concepto mediante el mecanismo semiótico convencional, sino que lo busca actuar… pareciera, pues, que el performance es el arte idóneo para poner en práctica la utopía de “autopresentación de visibilidad y sensibilidad pura” que propone Derrida.”

Adolfo Prieto[1]

El performance es un simulacro, es una alegoría, un impulso por la nueva experiencia escénica y mirada cultural, un llamado “más allá de la representación”, es la mirada moderna y posmoderna produciendo un espacio para la sensibilidad y la apertura lúdica a ese público que involuntariamente forma parte del performance.

La interacción simbólica, el efectivo desempeño del sujeto autoconciente (F. Lyotar) ¿Importara la interpretación a su público? se entenderá como una actividad teatral, un espectáculo liberal, una acción perturbadora o creativa, transgresora o transformadora, resignificativa o alucinada, más allá del "apabullante deseo de llamar la atención”: la calidad de llamar la atención cultural, el incendio creativo que intenta ser apagado por “una multitud moralizante y prejuiciosa que ya se ve abalanzarse con todo su intrigante complejidad social.”

Los auténticos actos lo que una actividad conciente hacen pensar al mundo o al menos a la gente del metro o la plaza de que su condición de actor social (nótese la utilización del concepto “social”) para generar nuevo ambientes inesperados, es lo que desea, creo, el performance. Y cuando veamos a estos alucinantes creando un "espacio sobre el espacio" mostrarán su propia vía de dialogo, su escena será llamado: el retorno de la individualidad, bello retorno, pues la sociedad entendida por Herbert Marcuse, representaba en suma, el sacrificio de la individualidad por su sociedad.

Acción, actuación, alucinación del actor social, un ritual de interacción; tratar de tocar al otro… Cassirer, Canetti… “ser tocado por el otro”, un performancero, que se muestra más complejo, más dinámico, que permanece en la redefinición de su genio “de su propia cosmogonía”. y surge el impulso por detectar este mundo, por hacerlo más genuino, sacar a Lacan del fallido encuentro con la realidad y por eso se actúa: el mundo que se sobreactúa, se crítica, alerta, se insulta, ríe, comparte, comprende y asume identidades, advierte que puedes reflejarte en el performance, y entonces la realidad se ridiculiza.

No todos los que estiran las posibilidades del espíritu humano verán una multitud moralizante y prejuiciosa abalanzarse con todo su intrigante complejidad social, algunos con su actividad pueden ganarse el cielo incluso aceptando el dogma de fe de la ascensión, que es un ascensor que sube gracias al peso de Jesucristo, muerto. (Dalí) y también como decía el divino, los performanceros deberían odiar a Augusto Rodin porque es el autor de una escultura abominable que representa a un pensador, con la cabeza apoyada en sus manos. Imagínese, en esta postura es imposible crear nada...como mucho se puede hacer caca. Caca, caca, ca-ca...Kandinsky: otra caca de la pintura, según palabras del divino.

Ahora tenemos que decir, ya más formalmente, que el arte no posee una única esencia de definición, ni se desarrolla a partir de un programa, pero lo hace como una entidad única, identificable, y no como una mera sucesión o conglomerado. No creo que la mutación del arte moderno revele la naturaleza del arte y nos permita, por fin, superar viejas teorías; por el contrario, creo que supone una ruptura tan radical con la historia previa del arte, su identificación y difícil concepto en la práctica, tendrá lugar un largo debate, que ha configurado nuevas posturas estéticas, como la "estetica del vacio" o también llamado la perdida del simbolo en la obra de arte, la obra de Duchamp es vieja, pero ha formado sus propias derivaciones del vacio.

¿Cuál es la estrategia a seguir? Dickie o Duchamp, esos grandes aficionados al concepto de arte, sabían que se desprenderían de los solidos conceptos y la ritualidad moderna, nos dejaron en el arte, esa parte, de los actos de desesperación, de provocación y rebelión que exige de los artistas plásticos el intentado de desarrollar el llamado nuevo arte conceptual, una aparición temática en el que la idea es provocadora y evidentemente ejerce sobre el espectador otra sintonización que lejos de darle un valor formal y estético, se hace un arte por la misma idea de hacerlo: el efecto dramaturgo a la Marshall McLuhan, conversión de la escena en un movimiento comunicador: somos lo que vemos, y lo que vemos enfatiza el objeto de presencia; una alternancia del objeto crítico que logra tocar a los sujetos. ¿El museo esta en peligro de extinción? Las explicaciones formales han acabado, nada de llamar a Fukuyama aqui, su explicación tiene otra dimensión, en el fin de la historia, en el fin de las ideologías.

Michael Fried ya desde los años 60, habían rechazado la “teatralidad” en las artes; estos es, la tendencia de ciertos estilos modernistas como el minimalismo por enfatizar el objeto como presencia; algo que entendía como una creación mimética y artificial, la idea detrás de la obra”. Antonio Prieto en sus estudios recientes aunados a la emotividad de tratar identidades nos permite valorizar el estado en el que se encuentra el suceso de tras del performance.

Si en los años sesenta surgió la encrucijada del arte como idea y el arte como acción, Adolfo Prieto dice que "le performance" nació para unirlos, y citando a Lippard y Chandler, en el primero la materia es negada, la sensación ha sido convertida en un concepto, en la segunda la materia se trasforma en energía, tiempo-movimiento; el performance ha unido la idea y acción simultáneamente.

Desde la famosa desmaterialización del arte: que rechaza al objeto como fin último de la obra, y cuando Juan Acha propusiera el concepto “arte no-objetual”, y sucesivamente nombrar artes como la instalación, las ambientaciones, los happenings, las temáticas, etc. Adolfo Prieto de una manera brillantísima y en un continuo aplauso de las chicas: dice que “el postmodernismo propuso una revisión crítica de la representación mediante la reconstrucción del impulso mimético como principio epistemológico para la creación”[2]



“Pero son muy escasas las ocasiones en que durante mi vida me ha degradado vistiéndome de civil” –decía Dalí- siempre voy vestido con el uniforme oficial de Dalí. En suma, apoyándome en los estudios de Adolfo Prieto, se comprende que el performance es una apusta abierta a las acciones del mundo multiconceptual. Ya que el concepto es la llave al universo multisemántico; su acción no busca referirse al concepto mediante el mecanismo semiótico convencional, sino que lo busca actuar, y si sabemos que el concepto se ha desvanecido, se han encontrado solo signos y signos fragmentados, el performance sería un ejercicio de la recreación, espacio-acción irreductible.

Finalmente podríamos así hablar de una represent-acción, o la puesta en acción de un concepto incorporado a nivel psico-físico por el performer. La represent-acción es un signo corporal que involucra gesto, tiempo, espacio y movimiento, para provocar e interpelar al espectador.[3] Esta vertiente plástica resulto ser una puerta posmoderna sobre lo tradicional, lo que supone regenerar la actividad artística, más libre, intensa y liberadora, pero también aceptando su condición confusa, vacia y abyecta.

José Antonio.
[1] PRIETO, Antonio. Performance y Represent-acción, preparando el libro “El performance de identidades transfronterizas”: http://www.hemisphericinstitute.org/archive/text/Antonio.shtml
[2] RIETO Antonio. Op. Cit. 3 p.
[3] PRIETO Antonio. Op. Cit. 3 p.
Jose Antonio Gutiérrez.

miércoles, 30 de julio de 2008

LA MODERNIDAD PERDIDA DE PEMEX.

La reflexión de Omar Granados es un abrazo de ideas y un incendio movilizador para el debate del futuro energético en nuestro país, que precede a la exigencia de cuentas pendientes a nuestra historia sepultada por la mediocridad y la mentira política.

Ante este artículo, haré una breve reflexión agradeciendo a nuestro amigo la lucha que sabemos compartimos y deseamos, ahora entre los objetivos de una sociedad civil, pienso, se deben plantear, solo aquellos que existen ya la posibilidad en condiciones de su solución, ¿y que más condiciones de lucha queremos? verdad.

Y es que desde una versión legendaria de la historia en México es imposible tratar de construir un proyecto de nación, hace apenas dos años los mexicanos si más preocupación no era noticia el fin de Cantarell, no teníamos la información y es que las dos partes contribuyen: una miente y la otra no quiere saber que el milagro mexicano es el de “nunca jamás”. Nos faltan varios datos como dice Omar, nos falta la sublime parte de ser mexicanos con sus recursos.

Se ha dicho que la economía será el valor agregado o no lo será, pero los fines y medios son inseparables; ¿No se señalaba ya desde 1970 la necesidad de una reforma fiscal? ¿No es acaso un falso debate hablar de "reforma energética" en México?

Esta claro que la legendaria ignorancia de nuestros legisladores no termina por ser una clase política autista y sin contenido nacional, sino que a lo largo de treinta años aspira las bondades de las lejanas piratesca y de los nuevos compinches del ínfimo capitalismo latinoamericano, entre la burocracia, plutocracia y oligarquía mexicana, Pémex ha perdido su modernidad entre la euforia de sus pozos y la desesperanza y mentira de ser rescatados. No se intenta, esta claro, una reforma de Pémex.

Algunos profesores de la FCPyS, hace veinte años decían: “Nadie sabe qué pasará cuando el pueblo mexicano pida las cuentas del flujo petrolero mexicano en los días en los que las reservas probadas de México llegan a su final”. Lo que sí sabemos, con mejor fuente que las cuentas del “Gran Capitán”, es lo que dice (en la página 2) el documento -paquete fiscal- que la Presidencia envió al Congreso: "En promedio, durante el periodo de 2000 a 2005, la Federación obtuvo 70.3% de los ingresos petroleros totales, los cuales representaron 33.2% del total de los ingresos del sector público. Ello, por un lado, hace que cerca de la tercera parte del gasto público gravite alrededor del petróleo, cuyos precios por naturaleza son volátiles y, por otra parte, han impedido la adecuada capitalización por la industria petrolera mexicana influyendo en su rezago en términos de competitividad y productividad. En este sentido, la relativa abundancia de recursos petroleros en México ha tenido el efecto de “posponer” una reforma integral del régimen tributario."

En suma no pretendo criticar a nuestra pragmática y programática izquierda política ahora con este tema, pero creo, que ya sabíamos desde mucho atrás, que el petróleo nunca había sido de los mexicanos y que nuestro régimen fiscal es mucho peor que el que ocasionó la Revolución Francesa, es decir, no hemos podido llegar a un ingreso fiscal mayor que Francia de 1870. ¿Exigimos nuestro petróleo? ¿A quién? ¿Quién nos ha dado cuentas del destino de los ingresos petroleros de los años “volátiles” altos? La cifra de manera global no permite hablar de “manos limpias”: en 2001, 11,591 millones de dólares, en 2002, 13,111; en 2003, 16,824 millones; en 2004, 23,473 millones; en 2005 31,134, 2006 38,239 millones, 2007 77,359 millones de dólares.

Los impuestos pagados por Petróleos Mexicanos al gobierno federal en los primeros cuatro meses del año se elevó a 349 mil 598.9 millones de pesos. ¿Con que razón será la naturaleza de la exigencia? Nos exigimos instalarnos en una verdad que suponga la posibilidad de transformación. Y la transformación es inseparable de la información; la nuestra aún es mítica. La ineficiencia operativa y la pesada carga fiscal contribuyeron a la generación de estas pérdidas. Esta situación financiera ha limitado la capacidad de la empresa para invertir en actividades de exploración nueva y producción.

Ya sabemos pues que La “mano invisible” que, según Adam Smith, resuelve las contradicciones del mercado es, hoy, una estafa universal del capitalismo, aquí se muestra como una verdad absoluta, una respuesta sexenal inamovible. ¿Por qué no darle las refinerías a PEMEX? ¿Por qué no exigir capacidad tecnológica mexicana? ¿Por qué los cuentos de PetroBras y darle la espalda ARAMCO? ¿Por qué no exigir más fuentes de energía para asegurar nuestra seguridad energética? ¿Cuál va hacer nuestro papel en la revolución energética y estratégica en el Mundo?
Creo que viviremos en una aldea global más vertiginosa y sanguinaria, que los aplausos en el debate energético del senado abrirán la segunda era mítica en nuestro país petrolero, ojala y le doy la razón a Omar, que “ante la imposibilidad de participar políticamente por la vía legal en nuestro sistema político”, es indispensable que los grupos que están en contra de la iniciativa del ejecutivo respondan y lo harán valiéndose de la tolerancia de la sociedad civil, pero también y es un momento clave de la intolerancia de nuestra misma sociedad civil que estoy seguro sabrá responder, ante esto gracias por tu reflexión Omar Granados.
.
José Antonio Gutiérrez
Politólogo.

jueves, 1 de mayo de 2008

PENSAR EN LA POSMODERNIDAD

1. Lo posmoderno no es “lo contrario” de lo moderno, sino su rebasamiento (Vattimo). Es la modernidad misma que en su autocumplimiento invierte sus modalidades y efectos culturales.
*
2. Retomando el punto anterior, no es que exista cultura posmoderna como fruto de la mala enseñanza de filósofos y artistas posmodernistas. Pensar esto, es situarse en el peor de los espiritualismos, que pondría a la teoría en un lugar de constitución de opinión pública y de estilos colectivos de existencia que está a años luz de poseer (y no sólo en esta época de descrédito de lo intelectual). Nunca la teoría ha sido otra cosa que un fruto conceptualizado de tendencias culturales en acto en la sociedad. De modo que poco se ganaría con acallar las voces de los autores posmodernistas: la cultura posmoderna de lo visual, el universo cotidiano light?, no dependen en absoluto de ellos. Por tanto es en el plano práctico-político, en el espacio colectivo de la construcción de opinión, donde debe trabajarse la cuestión. Pero asumiendo que no hay lugar para el simple voluntarismo.
*
Las condiciones epocales dependen de factores estructurales no elegidos por los actores sociales. Por ello, es de advertir que la cultura posmoderna ha llegado para quedarse, nos gusten o no los valores que ella vehiculiza. Y aquellos que queremos reinstalar el peso de ciertos valores generales como la solidaridad o la autonomía decisional (me incluyo entre ellos), deberemos asumir que estos valores no son ?naturales? y no hallarán ninguna imaginada espontánea reinscripción. Deberán instalarse dentro del conflicto actual de las interpretaciones, y dentro de formatos que los hagan interesantes y convocantes para los actuales estilos ?zapping? de percepción. Lo cual plantea -soy conciente de ello- no pocas paradojas y perplejidades.
*
Pero lo peor sería ignorar la peculiaridad cultural del presente en nombre de un ?deber ser? apriorístico según el cual la modernidad racionalista era el modelo ideal, y habría que sostenerla abstractamente contra lo presente. Ello no se haría cargo ni de los males autoritarios que la modernidad conllevó, ni de su responsabilidad intrínseca en la actual hegemonía de lo posmoderno. Y promovería el esperable rechazo frontal desde quienes están atravesados por las actuales modalidades de percepción y actuación (punto en el cual es muy útil el aporte de autores como Hopenhayn).
*
3. Otra cuestión asociada (cada uno de estos puntos no es analíticamente independiente de los otros, sino son ?momentos? de una sola concepción global que los implica): resulta imposible acabar con lo posmoderno a partir de solas refutaciones teóricas. Lo posmoderno depende de condiciones materiales de existencia. El desarrollo científico y técnico, por un lado, y por otro el cumplimiento histórico (fracasado) de la realización del progreso científico como solución de los problemas sociales, y de la revolución social según el modelo ofrecido desde la revolución soviética a todas las luego realizadas en nombre del socialismo. Positivismo y marxismo, las dos grandes promesas históricas de la razón surgidas del optimismo del siglo XIX, terminaron cercanas al totalitarismo y la despersonalización.
*
No quiero con ello afirmar que la ciencia analítica y el marxismo no tengan cosas válidas que aportar actualmente: es más, se notará la presencia de la dialéctica dentro del análisis que hago del fenómeno posmoderno. Pero estoy aludiendo a la promesa histórica global, no al valor explicativo de la teoría. Promesa que ?en cuanto al marxismo-podrá seguir presente sólo en la medida en que sea capaz de reconvertirse a un modelo histórico y cultural renovado (cosa para nada imposible, pero de ningún modo trivial).
*
4. Es una muestra de incomprensión de lo posmoderno, incluir allí autores como Foucault y Derrida. No desconozco que esto es practicado por muchos que se autorreclaman posmodernos, pero ello no quita la inespecificidad del rótulo. Lo posmoderno no es cualquier tipo de desfundamentación, y menos aún de deconstrucción. El posestructuralismo, que incluye autores como los citados más Deleuze, y los últimos Barthes y Lacan, es el que plantea el lenguaje autorreferenciado. Nada de eso se ve en autores posmodernistas (Lipovertski, Lyotard, Vattimo, Rorty), excepto parcialmente en Baudrillard, quien de cualquier modo enfatiza los signos visuales y no los lingüísticos. Por otra parte, los posmodernistas escriben con posterioridad al auge posestructuralista, aunque parcialmente hayan coincidido en el tiempo (caso Derrida, quien sigue escribiendo mientras ya murió Lyotard).
*
El posestructuralismo produjo al máximo en los años setentas, el posmodernismo en los ochentas y aún noventas. Y tal diferencia temporal no se dio sin motivos: las condiciones de la cultura han sido disímiles en ambos momentos. Los autores de ambos ?subconjuntos? (que no son para nada grupos) han apelado a temas parecidos (la diferencia, la guerra al todo, el ataque a la razón universalista), y a las mismas fuentes (Heidegger, Nietzsche).
*
5. La confusión entre neoliberalismo y posmodernismo poco ayuda a que nos entendamos, aún cuando existan quienes adhieren a ambos a la vez. Se requiere quitarse de encima esa identificación lisa y llana, para que podamos a partir de la distinción advertir las articulaciones, que de hecho sin duda existen. Las he trabajado explícitamente en un texto dedicado al tema (5). Pero a menudo la confusión se establece a partir de la idea de que lo posmoderno no es un suelo cultural compartido, sino exclusivamente una toma de partido asumida, lo cual expone una fuerte incomprensión de la densidad de época que se da en el fenómeno.
*
La posmodernidad es un estilo cultural de época, el posmodernismo un movimiento artístico y teórico que asume como propios los valores de ese estilo cultural. El neoliberalismo, en cambio, una estrategia ideológica para imponer determinados planes económicos. Por tanto, posmodernidad y neoliberalismo son fuertemente diferentes, y por ello precisamente no incompatibles, en tanto no buscan ocupar el mismo espacio.
*
Y last but not least, personalmente creo que hace ya tiempo que se ha producido un ?fin de fiesta? en lo posmoderno (6). Y que del ?todo vale? es fácil derivar al ?todo da igual?, entendido ahora en el sentido más trágico.
*
Hay vacío de normatividad en la sociedad posmodernizada. Comparto esta idea central, sólo que entiendo que la recomposición normativa no podría hacerse con pretensiones de universalidad y unicidad que hoy resultarían simplemente anacrónicas. Pero de ningún modo creo que lo posmoderno implique simplemente un alivianamiento aproblemático de la experiencia. Se ha estudiado bien las nuevas formas de sufrimiento y de angustia que asolan a la cultura ?light? (7)
*
Tal vez a partir de todas estas precisiones llegue la ocasión de un diálogo de otro tipo con los autores ?racionalistas?, que no se base en la simple descalificación que suelen hacer de lo posmoderno. Así, tal vez llegue la ocasión en que muchos autodeclarados ?depositarios exclusivos de la razón? puedan asumir que el giro crítico sobre la razón es un movimiento interno al decurso de la razón misma. Y que para que Nietzsche pudiera hacer sus imprecaciones contra la mentira que habita en la noción de conocimiento desinteresado, fue necesario que se constituyera definidamente como un ilustrado (8). Sólo puede haber crítica de la Ilustración gracias a la consumación de la Ilustración, y una y la otra no se oponen simplemente. Por ello, se equivocan aquellos que niegan a quienes sostenemos la vigencia de lo posmoderno, el derecho a hablar en términos de emancipación: bajo nuevos casilleros culturales, la posmodernidad se revela como hija y continuadora inalienable del legado de la modernidad. (*)
*
Profesor de grado y posgrado, Fac. de Ciencias Políticas y Sociales, Univ. Nacional de Cuyo (Mendoza, Argentina)Notas y referencias (1)Sobre todo nuestro libro Modernidad y posmodernidad: una óptica desde América Latina, Aique/Rei/IDEAS, cap. 1. También J.Jaramillo: Modernidad y posmodernidad en Latinoamérica, Centro de Escritores de Manizales, Colombia, 1995 (2)Ver F.Jameson, El giro cultural, op.cit. (3)Heidegger, M.: ?La época de la imagen del mundo?, en M.Heidegger: Sendas perdidas, varias ediciones (4)Mi texto Modernidad y posmodernidad: una óptica..., op.cit (5)?Inflexión posmoderna y calamidad neoliberal?, en J.Martín-Barbero y otros: Cultura y globalización, CES/Univ. Nacional, Bogotá, 1999 (6)Follari, R.: ?Lo posmoderno en la encrucijada?, en R.Follari y R.Lanz (comps.): Enfoques sobre posmodernidad en América Latina, Sentido, Caracas, 1998. ?Inflexión posmoderna: final de fiesta? es el subtítulo de página 139. (7)Rojas, M. y Sternbach, S.: Entre dos siglos (una lectura psicoanalítica de la posmodernidad), Lugar edit., Bs.Aires, 1994 (8)Ver la interpretación antideconstruccionista de Nietzsche sostenida por M.Cacciari en su libro Desde Nietzsche. Tiempo, arte, política, Biblos, Bs.Aires, 1994.
*
Lectura compartida, recomendación de José Antonio Gutiérrez

TRIBULACIONES DE UN MODERNO EN LA POSMODERNIDAD

Nuestra sociedad ya no es "moderna" pero queda todo un substrato de creencias de la modernidad que se van rápidamente disolviendo. El pos-modernismo es algo profundamente distinto. El pos-modernismo acaba con las ilusiones de la modernidad lo podríamos caracterizar como el pensamiento de la incerteza, de la duda. El saber parece dominar la razón social por la vía de la comercialización de sus productos. Todo puede ser mercancía, hasta las fantasías sexuales de los sujetos.
*
La reacción posmoderna trajo consigo un desencanto respecto de la Modernidad, sus promesas y expectativas; dice Habermas en su libro "La Posmodernidad" que el proyecto moderno alcanza su apogeo con la ilustracion en el siglo XVIII. Sus esfuerzos se concentraron en desarrollar una ciencia objetiva, leyes universales y morales y un arte autónomo. Pero el objetivo último de esta cultura especializada era el enriquecimiento de la vida cotidiana:"Los pensadores de la Ilustración tenían la extravagante expectativa que las artes y las ciencias no solo promoverían el control de las fuerzas naturales, sino también la comprensión del mundo y del yo, el progreso moral, la justicia de las instituciones e incluso la felicidad de los seres humanos".Ya antes el conocimiento que la modernidad produce es puesto en tela de juicio por Nietzsche más que por ningún otro, al introducir una mirada que incluye nuevas perspectivas. Esto origina podríamos decir cuatro cuestionamientos ; a) epistemológico (duda de esa topología en cuyo interior existiría una entidad de acceso privilegiado, denominada "mente" y de que la verdad esté ahí fuera para ser aprehendida por el sujeto; b) ontológico (duda de la existencia de esencias universales; c)metafísico( duda de que haya una naturaleza humana eterna e inmutable, c) de "la creencia en una estructura estable del ser que rige el devenir y da sentido al conocimiento y normas de conducta") ;d) político (duda de la función de los grandes relatos y de la posibilidad de un gran proyecto emancipador de la humanidad); e) ético (duda de la posibilidad de una ética universal fundamentada sobre sólidas bases epistemológicas, antropológicas y ontológicas.
*
Ahora bien no solo debemos quedar en una posición cuestionadora sino que tenemos que construir un discurso que nos permita pensar aqui y ahora nuestras sociedades, que sea útil en el planteamiento de objetivos y formas eficaces para la acción. De lo contrario, la comprensión del conflicto modernidad / posmodernidad es por sí misma estéril, a no ser que obtengamos estructuras formales productivas(herramientas) útiles para construir sea una vida privada, sea una pública o social, donde el deseo transite con toda su fuerza creadora.
*
El pensamiento posmoderno, sucesor de los rasgos románticos y artísticos de la modernidad enfatiza la afirmación de la diferencia, la importancia del saber narrativo, de sus contenidos. Pero el análisis puede llevar a la acción, conduce la praxis, "con conocimiento de causa", como diría Lyotard, y por ello, tal vez con mayores posibilidades de éxito. Aunque la empresa no tenga presentaciones universales, evita el riesgo de idealizar la sociedad, sus instituciones e individuos. De hecho, los latinoamericanos tenemos ya mucho de posmodernos. Hay que decir, todavía, que los análisis pos-modernos están apareciendo con gran fuerza en el campo de la disciplinas físicas, así son varios los físicos teóricos que describen las teorías cosmológicas - el Big-Bang, por ejemplo-ya no como hechos "objetivos", es decir realmente sucedidos, sino como narraciones que son el resultado de una manera especifica de observar la realidad física y de juntar datos recogidos separadamente(como en las rapsodias antiguas, donde "rapsodia" etimológicamente quiere decir "coser junto historias distintas ". Los pos-modernos entienden la imposibilidad de utilizar, en las ciencias humanas, los esquemas del siglo XIX de los cuales Foucault sería "posmoderno" no por el hecho de que privilegie el concepto de poder, sino porque descubre filosofía en la historia de la medicina, o de la locura, o de la prisión denunciando las contradicciones y los aspectos perversos.
*
Famosa es la cita de Von Foerster al afirmar que la objetividad es una ilusión de que las observaciones pueden hacerse sin un observador. Por ello este pensador plantea que "el mundo que tenemos que tener en cuenta es un mundo dependiente de la descripción y que incluye al observador" y es más señala: "Esas propiedades son propiedades de descripciones (representaciones) y no propiedades de objetos. En realidad como veremos los objetos deben su existencia a las propiedades de las representaciones" .
*
Lo "moderno" se manifiesta con la Ilustración del siglo XVIII y, en política, con las revoluciones burguesas liberales y después con las revoluciones socialistas, es decir con la Revolución Francesa, Americana, las Latino-Americanas, y mas adelante, la Rusa y la China. Sus antecedentes se encuentran en el Racionalismo del siglo XVII y, por algunos aspectos, en el Renacimiento. La idea fundamental es la de "progreso": se cree que la Humanidad pueda progresar indefinidamente si el hombre llega a conocer las leyes básicas - físicas, biológicas, psicológicas, históricas, político-sociales, etc.- que rigen la naturaleza y la vida humana individual y colectiva. La otra creencia básica se refiere a la "realidad": se cree que hay una "realidad objetiva" que se puede indagar con los procedimientos de las ciencias físicas, es decir con el método galileano de la hipótesis que tiene que ser comprobada o rechazada a través del experimento. Pero esta "realidad objetiva" tiende a involucrar no solo al mundo material sino también al mundo social, histórico y psicológico.
*
Entonces la realidad humana se la asimila a la realidad físico material, el hombre se transforma en una suerte de maquina biológica que se estudia con las mismas metodologías de las ciencias físicas. Ahora bien que podemos decir desde éste, nuestro lugar de analistas en esta realidad que nos toca vivir y donde la posmodernidad que nos atraviesa pareciera fundar una nueva ética: todo puede hacerse, decirse, mostrarse. No hay Juicio Final, hay Punto Final, obediencia debida ,es decir: completa impunidad. Instalando una cultura de la desaparición y de la impunidad, no hay muertos, hay desaparecidos, no hay culpables, hay indultados. Somos enfrentados a los hechos como si fuera posible acceder a ellos desconociendo el orden significante.
*
El sujeto accede a los hechos por el orden simbólico. La ilusión ya no es posible como freno a lo real. En "Las estrategias fatales", Jean Baudrillard presenta el paradigma de la posmodernidad como una "escalada a los extremos". Reivindicando el carácter antagónico de la cultura, consigna que estamos ante la victoria absoluta de la seducción del objeto por sobre el sujeto y su deseo. Lo cultural, aun en sus aspectos mas obscenamente violentos, se presenta a través de los medios como un espectáculo continuo, predominantemente visual. Todo es transparente, todo puede verse, todo es efímero, se agota en el vértigo de la mirada. En la sociedad moderna, como lo refiere Colette Soler, cada uno vale lo que tiene para vender, cada quién se procura un espacio donde exponer su saber o su saber-hacer para luego poderlo vender, la pluralidad de los saberes se cotizan en el mercado y marcan diferencias entre las personas, cuanto mas complicado o inaccesible es ese saber, mas alto el valor del mercado".
*
En la posmodernidad se muestran los acontecimientos como anomalías sin consecuencias, que no dependen de ninguna ley. Eventos en los que coinciden causa y fin, hechos cerrados sobre si mismos, ininteligibles. No hay modo de conceptualizar, la velocidad y cantidad de la información producen un abrumador efecto, donde el sentido escapa ,huye de nuestra comprension y donde pareciera, ya no ser importante.
*
Baudrillard, Jean- "Las estrategias fatales" ? Anagrama Lacan, Jacques- "La ética del psicoanálisis"- Paidos Lyotard, Jean-François : La Condición Postmoderna.J.Olimpo (5ta Ed.1998 Soler, Colette: ¿Qué Psicoanálisis?, Ed. EOL, Bs.As., 1994. Habermas J."La Posmodernidad"
*
Artículo Completo por
Arturo S.BlancoPublicado en Antroposmoderno el 13-08-03
Lectura sugerida por José Antonio Gutiérrez

jueves, 24 de abril de 2008

CARTA DE BAKUNIN A MARX

Apesar de que Bakunin, actuó en secreto para arrebatar el control de la Primera Internacional y que para muchos representa una fuerte versión anarquista "autoritaria" en cara a su expulsión junto con Guillaume en 1872 por formar la organiazación llamada "Alianza de la Democracia Socialista" y además de sus numerosas pretenciones contra Marx, Bakunin interpretó un interes compartido y escribió a Marx:

(extracto)

"... En cuanto a conocimientos, Marx estaba, y aún está, incomparablemente mas avanzado que yo. Entonces yo no sabía nada de la economía política, y mi socialismo era tan solo intuitivo. Mas joven que yo, el era ateo, materialista consciente y socialista informado. Fue entonces, cuando él elaboró la base de su sistema tal y como es hoy. Nos veíamos frecuentemente. Yo lo respetaba mucho por sus conocimientos y por su dedicación a la causa del proletariado, pero ésta iba mezclada de vanidad. Yo buscaba con afán su conversación, que siempre era constructiva e ingeniosa aunque frecuentemente por desgracia estaba inspirada en pequeñas envidias. Nunca hubo una franca intimidad entre nosotros. Nuestro temperamento lo dificultaba. El me decía idealista sentimental, y tenía razón. Yo le decía vanidoso, pérfido y astuto, y yo también tenía razón..." (Manuscrito de Bakunin, 1817).


Una sorpresa, con temperamento.

miércoles, 23 de enero de 2008

RICARDO EL BARBERO Y EL MISTERIO DE LAS HUELLAS POSMODERNAS


El título me recordó la famosa zarzuela de Francisco Asenjo Barbieri y a la paradoja del Barbero del filósofo inglés, Bertrand Russel.
I
"Descuiden ya se resolvió el misterio de las huellas,
porque se dice que pateo para todos lados."
.
.
II
¿Qué es lo que pretendo con esta última nota a Ricardo?,
Un motor de sugerencias hacia la puerta conceptual
del posmodernismo con una nota final hacia este tipo de
replicas que finalizan con este artículo, gracias.
.
III
.
"Evité cuidadosamente el chiste de sonar posmoderno
y sarcástico, en un país [espacio] así": Cerati, SodaStereo.

.
Estimo las opiniones de Ricardo, y voy hacer algunos comentarios finales para no hacer la lista de replicas y estar en la jerga postiza de los posmodernos, donde intentan pegarme en los últimos días, como dice Nicolás Águila Prieto, es necesario esta dialéctica para no terminar como preciosos ridículos…
.
Sabemos bien de esas prácticas, donde los teóricos posmodernos sienten aversión por el lenguaje común y te atiborran de términos metacognitivos aunque no venga al caso. No importa que escriban para una publicación no especializada o que hablen en una reunión de amigos. Con ellos no hay arreglos. Confunden lo informal con lo solemne, el artículo con el papel, la tertulia con la cátedra y la charla con el teque. Y han puesto de moda una nueva manía de complicarnos gratuitamente lo fácil y sencillo haciendo gala de un empaque terminológico en contextos donde no cabe. Y todo por la falsa creencia de que se es más teórico sólo con llenar de burbujas palabreras el vacío conceptual de una galimatías pretenciosas.

Desgraciadamente no me invitaron a la fiesta donde mandan al diablo los metarrelatos y a celebrar hasta la borrachera postútopica la crisis de los paradigmas, el fin de las ideologías y el happy ending de la historia. Los paradigmas siguen allí, nuestras ideologías y utopías también.

Mi pensamiento está centrado en la transformación del sujeto social, entender la conciencia colectiva en las suma de voluntades individuales, una construcción de una nueva relación social, Nicolás Águila Prieto dice que “por ahí ya se ven los esnobistas de siempre banalizando el concepto de deconstrucción como si fuera sinónimo de "destrucción"… Si ves aun posmoderno hablando de su última experiencia con la lectura de un ladrillo decimonónico, no te pierdas su apasionado comentario… que te dejará sin aire”

Ricardo con enorme solemnidad pregunta, “¿Y como no quieres que te diga Posmoderno? Si me hablas de una consiga individual…” No pienso complicar las cosas, tengamos únicamente cerca un diccionario, como el de Norberto Bobbio o Nicola Abbagnano, sin duda, con ellos, sabremos despejar estos comentarios, aunque voy a recomendar autores que han escrito del tema posmoderno, esperando no cansar con estas sugerencias, que bien pueden tomar o dejar pasar.

Ricardo debería recordar que la explicación de la posmodernidad se parece a la paradoja del barbero, bien puede ilustrarse (Ilustrarse por cierto es una bonita palabra moderna) con la anécdota de la correspondencia entre Bertrand Russel y Fregue, en la que B. R. le envía una carta planteándole su famosa "Paradoja del Barbero" y F. le contesta: "usted me ha tirado abajo todo, pero yo le prometo que en mi próximo libro le daré una respuesta". Nunca hubo próximo libro y la humanidad se encuentra ahí...

¿Como hemos reaccionado? Con el abismo que se supone se van la ideologías y las comprensiones de un nuevo mundo globalizado.

Es un honor, -el “honor” que también explicaba Bertrand Russel-, que se me identifique con el pensamiento posmoderno, Nietzsche decía entre otras cosas que había conceptos que tenían definición y otros, historia, como la explicación de Dios. San Agustín de Tagaste, luego obispo de Hipona como mejor se le conoce, decía que había que sangrar a Dios, por que de ello dependería llenar los vasos sagrados y beberlos, porque esos vasos sagrados significaban los conceptos y el entendimiento del ser, más tarde esta explicación se la fusilaría como un copy-paste Max Webber.

Pero no, se equivoca(n) no tengo un pensamiento posmodernista, y estoy muy lejos de concentrarme en como llegar a él. Muchas gracias por tan fuerte interpretación Ricardo, pero no es así.

Esta vez no haré ningún tipo de replica con la crítica dura que suelo hacer, pues no es necesario, mi posición esta fundamentada, mis acciones también, no soy ni pequeñoburgues, ni he lucrado con el ejercicio intelectual de nadie, ni el mió propio, la idea de lucro es un a priori y no a posteriori como diría Hegel, éstos y mis demás escritos como se ha comprobado han despertado algún tipo de interés en algunos compañeros algunos del corte “guevarista” (con o sin camiseta) promovidos por sus furia (muy suya) etnocentristas, allá ellos su interpretación, y sus declaraciones que si entonces esto, que si aquello, que si dijimos ayer y hoy no es igual, que si interpretamos a los anarco individualismo o no etc., etc., eso pueden quedarse muy bien en sus convicciones, no me importa si me consideran entonces posmoderno, antisocialita, sectarista, fascista, etc., me interesa con que sentido y profundidad se realizan tales afirmaciones, ya he comentado bastante del argumento que hicieron Dulce Edith y Jorge M., (http://dimensionpolitica.blogspot.com/) los cuales pusieron en primer plano su largo listado de odio y de comentarios nefastos que alcanzaron no sólo mi nombre sino el de otros a quienes considero amigos cercanos, y me pidieron responder, y desde entonces se dieron algunas aclaraciones que no pienso volver a tomar por la vía de la réplica dura. No lo haré, creo que la posición de Dulce Edith ahora es adecuada, algunas veces el silencio es necesario, otras veces no, esta ocasión sus Hi5, tan preocupado estoy de ya no poder entrar…


Agradezco a Ricardo sus opiniones, de identificar a los posmodernos, pero aun no me concibo en esa marca no registrada por muchos teóricos, no me atrevo a escribir sin retomar a varios filósofos, intelectuales a parte del lingüista y teórico que con mayor ánimos se me ha sugerido: Noam Chomsky, he preferido leer a Jürgen Habermas, Alan Tourin, John Rawls, Calasso, Jean Baudrillar, Michel Foucault, Zigmun Bauman entre otros, ya pronto los pondré en el Hi5 para que me etiques bien. Aunque sin duda, ya vez esta posmodernidad, nos obliga a decir que: “Hoy ningún filósofo vivo puede compararse seriamente con los grandes autores del pasado… Habermas no es Hegel, Rawls no es Kant, Apel no es Fichte…”
.
Esperemos que Ricardo ya no recorra tantos atisbos de identificar mi propio círculo de pensamiento y de vida, que por razones de Hi5 se supone debemos revelar para tomar parte normal de este medio. Mis pretensiones no son santanistas (efectivamente recordando al "once veces presidente de México"), es decir, que se me pregunte constantemente de mis convicciones políticas, esas ya están expuestas, pero como vemos suelen ser incomodas cuando se leen por la superficie ideológica, NO ERES UN ANARCO = SECTARISMO DOGMÁTICO, pero estas convencido de la REVOLUCION SOCIALISTA. Afirmación y convicción a la voluntad social, es un buen ejercicio de fortaleza kantianna, ¿Entonces el anarquismo esta excluido de la revolución socialista? ¿Y el ejemplo notable es Bakunnin? ¿Por qué no se los comentas a la página de La Haine? por puro interés, a ver que te contestan.

Estoy convencido de la lucha social para la Revolución Socialista mantiene muchos aspectos que bien pueden perpetuarse desde varios ámbitos y de muchas ideas socialistas con tendencias democráticas o pactos sociales, y quizás estas aspiraciones democráticas pueden hacer otro tipo de convivencia, me parece –espero puedan corregirme- que la Revolución Socialista comprende también un nuevo pacto social (muy lejos, abismalmente del que se conoce como un método Russoniano que explicaba Isaiah Berlin como traición a la libertad humana) corresponden a tener responsabilidades de una conciencia de clase que medite esa revolución y eso incluye a todos los subalternos, creo yo, también a los anarquistas y democráticos, no entiendo porque intentar dar una verticalidad a esa lucha.

Quisiera recomendarte algunos autores que he compartido comentarios en su presencia, como Guillermo Almeyra, (que una vez dijo que Max Webber no lo metiera porque es un idiota y bueno me puse rojo) o Francisco Fernández Buey, otros como Juan María Alponte que como saben respeto su trabajo en la universidad y en sus artículos periodísticos, creo que sabemos a quién leer (a veces no) cuando se trata del hoy por hoy.

Algunas veces también nos equivocamos, sin duda, espero por ejemplo que leer a Martha Harnecker no me perjudique para etiquetarme, ni tampoco leer a Althusser, ni tampoco si leemos a Alvin Troffler, Fukuyama, Anthony Giddens, los he leído, y también he leído a Samuel Huntington en su clásico libro Guerra de Civilizaciones, entiendo las posiciones, no me he quedado con su pensamiento y las he criticado, pero vamos por partes como decía Jack el destripador, (frase de Almeyra) según entiendo el pensamiento posmoderno como explicaba el filósofo italiano Gianni Vattimo que en él lo importante no son los hechos sino sus interpretaciones. ¿No se supone que debemos tomar parte entonces en los hechos y no solo la interpretación? valiente interpretación que soy posmoderno de S es P, INDIVIDUAL=POSMODERNO segun Ricardo.

Digamos entonces que pudiera recomendarte, autores como Karl R. Popper, John Rawls, Hannah Arendt, Jeremy Rifkin, Ulrich Beck o Zygmunt Bauman hasta Howard Gardner, Steven Pinker, Mircea Eliade o Pierre Grimal, etc, etc., pero prefiero nombrar algunos que he podido entablar un dialogo sobre la posmodernidad, antes que atreverme a describir lo que pienso del tema, pues muchos de ellos con gran claridad ya lo han escrito, prefiero entonces ponerlos en el blogger y remitirme a escribir sobre los hechos y no las interpretaciones, mi interpretación sobre la posmodernidad no puede reducirse a tu composición de: “ME HABLAS DE UNA CONSIGNA INDIVIDUAL, como no quieres q te diga posmoderno”, de S es P, INDIVIDUAL=POSMODERNO" perdon por repetir esto, y una serie de locuras, pero bueno esque es muy gracioso animarme a escribir así y de esto.

De ninguna manera te hablo de una consigna individual, sino de un profundo entendimiento de tomar parte de “si mismo”, la parte individual toma parte de una conciencia como sujeto social, antes que un órgano social pueda establecer su propia conciencia, conciencia de clase.

¿Con que te quedarías Ricardo? ¿Con la “cosa en si” o “para-si”?

El hombre existe porque tiene conciencia de ser, es un ser "para sí" (y no un ser "en sí"). Según Sartre, negarse a tomar conciencia de sí mismo y, en particular, de lo que representa la libertad humana, viene a ser sinónimo de "mala fe". Se puede decir que existencia y libertad son conceptos equivalentes: para el hombre existir es ser libre; ser libre es afirmar conscientemente la libertad de elegir. El hombre nace libre y está siempre ante la responsabilidad de elegir. Sin conciencia de esta libertad el hombre se "cosifica", se convierte en cosa. (Francisco Fernández Buey, entrevista)
.
Por otra parte, el hombre vive en sociedad, y esto le obliga a algo así como a una segunda superación: del "ser para sí" ha de pasar al "ser para otro"."Yo no puedo definirme si no es en relación con otro", decía Sartre. Es la existencia del otro lo que me permite definirme a mí mismo en una relación, que, por lo demás, será siempre conflictiva. Tan conflictiva que el propio Sartre había llegado a decir que el infierno son los otros. De ahí que la autenticidad y veracidad del hombre es el estar obligadamente solo. "Soledad", "Angustia", "Desesperación" y "Náusea" son estados obligados y habituales de la conciencia del hombre que quiere ser "para sí", que quiere ser autoconsciente. El hombre era para el existencialismo sartriano una pasión inútil.
.
Los neokantianos traicionan a Kant, y los posmodernos son neokantianos. Ellos abandonan la “cosa en sí”, quedándose en el "para- sí", sin trasladarlo al “ser para otro”. Ricardo se comporta como ULTRAMODERNO, entablando analogía que bien podría practicar las piedras, corresponden a su dureza.
.
Ricardo nos dice:

“Nómada posmoderno… pensamiento caricaturizado de un Anarquista Libertario”
,
Bueno esto sigue siendo una opción continua, y pues sí he caricaturizado a muchos anarquistas libertarios, un mundo tipo Mad-Max. , así por decirlo lo enlazo con uno de mis temas favoritos: las sociedades apocalípticas. Creo que se daría una sociedad anarco-individualista tras un cenit del petróleo, o una guerra nuclear, tenga que vivir sin tecnología de pronto.

En un mundo apocalíptico, el capitalismo se derrumba (quizás por un tiempo) y se crean nuevas sociedades humanas. Si estos humanos están educados en nuestra mierda de sociedad, serán individualistas, capitalistas o incluso antisociales (añadimos traumas por el apocalipsis vivido). No pasarán automáticamente a una sociedad anarco-comunista por que ni siquiera saben qué es el comunismo. El paso será natural y gradual. Y si quedaran anarquistas, quizá fuera más rápido.
.
Pero eso es una caricatura mental, bien, pero no soy un nómada, la crisis de los misiles ya pasó y afortunadamente (las malas lenguas hablan al son de caricatura) el Che no pudo con su frenesí hacer este tipo de servicios a los anarquistas… uf

El debate entre colectividad e individualidad es una lectura que no ha pasado sobre Ricardo, existe una confusión del método interpretativo, que casi siempre comentemos cuando entramos a estos tema con falta de esos vasos sagrados, derraman siempre su interpretación, finalmente es la base de la identidad, del la visión del Estado y de los nacionalismos.

Si las confusiones persisten te recomiendo leer los próximos artículos que con permiso de los autores he decidido pegar en mi blogger, es decir, como una recomendación más para evitar futuras confusiones y con una mejor óptica por varios filósofos que hablan del tema en la red en una recomendable página como es antroposmoderno.com, autores como: Tzvetan Todorov, Roberto Follari, Miguel Benasayag Gianni Vattimo, Alberto Pinzon Leon, Ricardo Diviani, entre otros.

Podemos aclarar cierto punto de la posmodernidad a la cual dices soy partícipe, pero te digo con una voz prometeíca que los términos como "moderno" o "posmoderno", (-ya lo hemos dicho-) muchas veces, están vacíos de contenido (como es este caso) porque: designan exclusivamente la contemporaneidad.

Sin embargo, esta vacuidad no está exenta de significación: expresa una adhesión a la idea de progreso bajo su forma más simple, aquella que quiere que todo lo que venga después sea mejor que aquello que había antes (idea que, por otro lado, el posmodernismo rechaza; pero, ¿por qué ofenderse por ello si ama la incoherencia?) En definitiva el propio proyecto de catalogar a creadores forzosamente singulares con etiquetas que designan los períodos es empobrecedor, por no decir mutilador: si decimos que Proust es moderno y Beckett posmoderno, ¿hemos avanzado algo en la comprensión de alguno de ellos? (Modernos y posmodernos Tzvetan Todorov)

El libro de Stephen Toulmin, Cosmopolis tiene esa originalidad que trata de establecer lo que podría ser una filosofía auténticamente posmodernista ¿Has tenido en cuenta su lectura? O bien podemos seguir con el efecto S es P INDIVIDUAL= POSMODERNO.

Bueno, ya me estoy extendiendo, y tengo una cierta sonrisa en mi rostro, porque digo, que carajos leer esto, y además sabemos que a pesar de estar escribiendo en credenciales capitalistas, bien pueden usarse como parte del factor critica que pueden generar ideas con un mejor apoyo entre los que se comunican, pero también se tienen los riesgos de entablar un dialogo muerto y con debates falsos, inocuos, con machetazos de conceptos que intenta “identificar al otro” como parte de un ejercicio schmittiano, la efervescencia de amigo-enemigo entre valores mitificados y con un nuevo modelo de fetiches, tal y como lo hiciera Dulce Edith y Jorge M. el año pasado, allí creo que no puedo mas que poner mi cara seria.

Ya he mencionado mucho sobre ellos, y me parece que el resultado de sus comentarios fue una síntesis del pensamiento por entrar en mayor grado a su identificación del “ser” y de un modo trágico por sus derivadas acusaciones, no tuvieron ni su prometida réplica ni su convocatoria tuvo algún eco. Como siempre he dicho ¿Nos dirán algo más?

"He tenido la idea que ser llamado conservador o liberal, de izquierda o de derecha no sirve más que en las acciones diarias, allí se define la posición del individuo", ME HABLAS DE UNA CONSIGNA INDIVIDUAL, como no quieres q te diga posmoderno. Si pateas contra todos y aun pero con "Aunque considero al liberalismo la menos mala de las opciones políticas tradicionales".

Animas político, “Aristóteles” ¿No llegó Viernes a la Isla?, el individuo es la unidad psicológica que se pronuncia subjetividad sobre la comunidad, en verdad es un tanto molesto a estas alturas que se confunda individualismo o individualidad con el concepto de individuo que vive y se concientaza día a día, también es molesto entablar una relación de opiniones y hablan de sociedad de manera abstracta, el proletariado de los marxistas dogmáticos que por esencia es sujeto único del cambio social y fuerza revolucionaria que llevará inevitablemente al socialismo, ¿Debe ser reemplazado en ese papel por la “multitud” de Toni Negri? ¿En qué hemos avanzado con este cambio de terminología en el cual, para colmo, el significado de multitud es mucho menos claro que el de proletariado (el que sólo puede producir fuerza de trabajo)?

Entonces de que se trata, no vamos a confundir los términos, ni usar una licuadora conceptual, veamos en que podemos ayudarnos y concentrarnos nuestra actitud social de lucha.

No voy a caer en relativismos, Ricardo, intento hacer una base de entendimiento, y esta me dice que la posición del individuo y su conciencia posible es fundamental, la generación del individuo conciente solo es posible sobre una acción diaria, y me remito a los hechos y no a las interpretaciones que ya sugerimos son otro factor del posmoderno, que en México, en Oaxaca se pone en practica en los territorios zapatistas chiapanecos un germen de poder democrático y su legislación enfrenta en la vida cotidiana puede organizar voluntades sobre su propia participación directa, asamblearia, de su organización para convertirse en sujetos –y no meros objetivos- de la política. Por eso en Oaxaca es tan numerosa la multitud que ocupa la ciudad: porque no es una multitud a la Negri sino un conjunto de voluntades, saberes y experiencias anticapitalistas. Por eso en Oaxaca se unen a un sindicato organizaciones campesinas como la Ucizoni, hay más municipios recuperados, libres de los bandidos gubernamentales, que en Chiapas, se mueven más indígenas organizados que en el estado sureño.

La lucha social abre la puerta sobre un compromiso que tenemos con nosotros mismos, si alguien desea un nuevo mundo, tiene que empezar por tratar de darle vida a ese tipo de existencia, Francisco Fernández Buey dice que no es la conciencia de los hombres la que determina su ser, sino su ser social el que determina la conciencia, la transformación del individuo es posible gracias a su propia modificación de la realidad perceptible de la vida en su centro social.

Los vínculos sociales son evidentes, pero los individuos pueden estar allí en una anomia política, una indiferencia, bajo la sombra nihilista, sobre el caudillismo y aprovechamiento de su trabajo. Me parece que el factor de día a día sabe individualmente que posición tenemos y a quién enfrentamos y se puede valorar con gran medida el esfuerzo individual para hacer una mejor sociedad, la agrupación de voluntades no es espontánea, la fuerza con el que se reúne sus convicciones puede acabar en tremendos errores como los nacionalismos que generaron el fascismo en Europa, esto es evidente, y bien estudiado, pero conciencias individuales y colectivas fluyen sobres ciertas tensiones, que diría Bolívar hijo de una de las más poderosas familias latinoamericanas, que en sus cartas su hermanas le preguntaban ¿Qué hacemos con los esclavos? su familia tenia esclavos y representaba un problema social y para Bolívar un problema de conciencia individual: los liberó.

Bolívar en la famosa carta de Jamaica, anunciaba que “mientras no tengamos la virtudes y talentos de nuestros hermanos de norte, no podremos escalar la victoria histórica de las repúblicas liberadas" He aquí que la conciencia de un hombre habla sobre la conciencia posible de su sociedad que se intentaba organizar y progresar.

Pero en fin, la lectura histórica es increíble a este respecto. Cuando digo “ver la posición del individuo” me refiero a la posición política y social compenetrado en su conciencia y de ello en sus acciones diarias. “Ver la posición del individuo” no tiene nada de equivalencia hacia una carta posmoderna, no apostaría hacia algo que no conozco. ¿Por qué consumimos esto? ¿Compramos aquello?, ¿Por qué estudiamos esto? ¿Por qué debatimos estos temas ahora?

Creo también recomendar la lectura de una novela que trata explícitamente la anulación de la conciencia individual por el totalitarismo comunista “El Cero y el Infinito” de Arthur Koestler.
.
Y Ricardo, efetivamente, pesan los siglos sobre nuestra conciencia porque recuerdan persecuciones irracionales y terribles. Podemos ahora escuchar un su remoto latido humano, que representa el aliento vital y moral de centenares de centenares de generaciones que han intentado levantarse, frente al frenesí de las hegemonías y las inquisiciones, la posibilidad de libertad y la plena conciencia individual hacia la dignidad humana. No es fácil ir hacia delante, hacia el encuentro con el otro distinto y oculto por nosotros mismo; no es fácil sentirse inmerso, en un mundo plural, donde este planeta, esta convertido hoy en una aldea común, pero gira sobre sí mismo persiguiendo una sombra furtiba y peligrosa: la libertad y la esperanza de vivir juntos y desiguales, libertados y liberados.

En un momento de sublimes afirmaciones y de generación hacia los nuevos fetiches, puede que exista un nuevo radical socialismo, donde su existencia pueda construir un nuevo sujeto político, conduciendo a una síntesis complicada del radicalismo democrático (Chantal Moufe) y laico del republicanismo, con ideales de emancipación socialista y libertarios, con la hoy irrenunciable visión ecologista, con la siempre valida urgente reinvocación del pacifismo y con la aportación de las luchas obreras y sindicales, la lucha feminista, así como con las experiencias de los nuevos movimientos sociales alternativos.

Aquí no estas encontrando más que mis propósitos Ricardo, que en suma, es contribuir a que fluya un espacio de encuentro y diálogo que con ese bagaje de ideas y experiencias podamos construir una izquierda renovada y combativa, alejándonos de viejas querellas, personalismo y sectarismo (aunque ciertos mitos son fundamentales, como decía Sorel) que ofrezca a los ciudadanos un proyecto político transformador.

Cuidado con las afirmaciones Ricardo, “ver la posición del individuo” resulta muchas veces como sabes, contradictorio, pero esas contradicciones nos reclamarán un futuro mejor.

Saludos desde la barbería "Russell"

Atentamente
José Antonio Gutiérrez
P.D.
Tanta palabra de pocas barbas será algo fácil de pensar, pero nuestros objetivos como hombres en sociedad, pienso, solo se plantean en serio, aquellos problemas que existen ya algunas condiciones materiales de resolución. Revolución socialista y condiciones de lucha.