domingo, 13 de enero de 2008

LA HEGEMONÍA Y OTROS MEDIOS



ANALISIS: LA DOMINACIÓN DEL NEOLIBERALISMO. “UNA APROXIMACIÓN A LA HEGEMONIA EXISTENTE Y LAS NUEVAS POSIBILIDADES”

“El neoliberalismo surgió como un paradigma que busca renovar al capitalismo a partir de la desarticulación del famoso Estado Benefactor, proceso que se desarrollo en un periodo de importantes transformaciones mundiales en lo político, pero también bajo la crisis de las estructuras económicas y los mercados del sistema generado en los años setenta y ochenta.”[1] con esta alusión empiezan demasiados trabajos que preside nuestro tiempo, pues vinculan formas de entender el mundo y de actuar sobre él, dentro de ciertos límites, tan solo explican algunos segmentos de la realidad pero enmascaran otras, conceptos como globalización y neoliberalismo han entrado en ambigüedades, su falta de contorno claro lo han sumergido poco a poco en un referente común, en conceptos refugio que sirve para ocultar nuestras dificultades a la hora de describir lo que ocurre, por un intento una análisis sobre un panorama analítico tan diverso exige reírse lucidamente de esas ambigüedades esto significa tratar de recorrerlas convertirlas en un efectos y actores, al margen del plano dialéctico.

Sería un error afirmar que el neoliberalismo consiste tan sólo en paquete de políticas económicas tendientes a la liberación de las economías nacionales (ya bastante se ha escrito de tal proceso económico, esa subordinación de ver al neoliberalismo en su faceta entendible y subordinada por un solo aspecto: el económico) tampoco no debemos olvidar (trato de señalarlo en cualquier trabajo que elabora de neolibelarismo) y por tanto no pude dejar de recordar que el neoliberalismo no fue una creación de intelectuales nacionales, sino el fruto de la influencia ideológica de los Estados dominantes, un sistema que se rige sobre la creación, transmisión y modificación de códigos culturales, sociales y de liberación esto es: marca tendencias y ritmos para la actividad humana; que hacer y como hacer: pensar, crear, producir, intercambiar, consumir, operaciones que transitan en la lógica de la hegemonía, es decir en la imposición de la actividad humana tanto geográfica, social y culturalmente a nivel mundial: ¿como comunicarse? ¿como crear arte y cultura? y sobre todo ¿quién decide? para determina las formas que deben adoptar los pueblos y las personas; ¿decide la razón o los paradigmas refuncionalizados bajo el dote de progreso? “la funcionalidad de la realidad que quiere atrapar la globalización por medio del neoliberalismo” [2] y justificarlo con otro medio liberal: la democracia, conducto político e ideológico.

Reconocer entonces también que impuesta en mayor medida por los programas de asistencia económica de los organismos financieros internacionales y posteriormente impulsada por intelectuales sobre todo ligados al Estado (tecnócratas, ministros, presidentes), por ende el neoliberalismo no fue el producto de un largo proceso de maduración de las estructuras económicas y de las clases empresariales latinoamericanas, o de una apropiación social (finalmente estupido) sino en términos gramscianos, el neoliberalismo se implantó en América Latina bajo la forma de una nueva revolución pasiva[3].

Quisiera que el concepto ya no llevara a banalidades puramente económicas, sino llevarles un ritmo desde el plano político y social de las que pueden entenderse como la constitución de la hegemonía, Perry Anderson reconoce esta fuerza: “Probablemente ninguna sabiduría convencional consiguió un predominio tan abarcador desde principio de siglo como el neoliberalismo hoy. Este fenómeno se llama hegemonía, aunque naturalmente, millones de personas no crean en sus recetas y resistan sus regímenes”[4]

El neoliberalismo se traduce entonces a un estadio social de dominación cultural de la concepción del mundo sobre el conjunto de la sociedad, en una falsificación de cómo debe transitar sociedad, pero esta dominación no es una imposición, sino al contrario, implica una adhesión a sus postulados valóricos, al convencimiento de vastos sectores de una sociedad a la validez de su interpretación de la realidad, es decir una concepción generalizada. Esto es que el actor hegemónico tiene la fuerza necesaria para dictar la interpretación, la iniciativa, las posiciones y acciones del adversario, es decir que no pueda tener convicción ni voluntad en sus acciones, el mar de ideología que lo llevará a la libertad esta navegando.

Como ideología, el neoliberalismo fue un esfuerzo de intelectuales comprometidos; ¿Pero que no fue el programa (no modelo) neoliberal quien señaló los grandes tropiezos del Estado de Bienestar? ¿Qué no fue el neoliberalismo que nos vino a señalar las fallas y omisiones de la política desarrollista? y en este sentido ¿quien negó la revisión del modelo de crecimiento hacia adentro y del sobreproteccionsimo al mercado interno que limitaba la competitividad de la economía? ¿Quién negó que no era necesario redefinir los nuevos motores del crecimiento económico?

Los neoliberales señalaron entonces, que el libre comercio incrementaría el bienestar del mundo, pues afirman lo siguiente: las fuerzas del mercado y las ventajas comparativas de los países asignarían la producción a las empresas más eficientes, las cuales desplazarían a las menos eficientes y, los países y las empresas ganarían más capacidad y experiencia, con ello “patearon la escalera” de los países subdesarrados abriendo sus puertas comerciales y cerrando las suyas tras siglos de revoluciones, parlamentarias, industriales y tecnológicas, abordaron alegremente entonces al viejo cacharro de la globalización (muchos han descrito esta subordinación) como vía más rápida para penetrar la acción económica en diferentes espacios, la negociación prosperó, el consenso siguió, despertó la democracia.

En la política, el éxito de negociación de cada país depende, en gran parte, de su poder relativo: la nación más poderosa tendrá mayores probabilidades de presionar a la más débil con el fin de promover sus intereses. “La asimetría de poder de negociación y la dependencia de un país, Timothy sostiene que el libre comercio tiene que ser impuesto por la fuerza, y Tony Smith señala que las naciones débiles otorgan concesiones comerciales bajo presiones externas.”[5]

Neoliberalismo se presenta como un proceso de conservar y apropiar preservar amplios privilegios mediante los cuales las sociedades sometidas pierden su soberanía. Aunque los países latinoamericanos retienen una soberanía formal, carecen de autonomía plena bajo la hegemonía de los Estados Unidos, muchos de los países débiles organizan su comercio con el fin de cumplir con las expectativas de los países poderosos, cuentan con opciones de política muy limitadas y afrontan obstáculos considerables.

Se pone sobre la mesa, la influencia que tiene el poder sobre la distribución de los beneficios derivados del comercio, a favor de los poderosos (señalado hasta el cansancio), es entonces que mientras más asimétrica sea la relación, la distribución de los beneficios tenderá a ser más desigual. Una vez establecidos, los regímenes afectan las estructuras nacionales, son difíciles de cambiar y pueden limitar las capacidades de los actores. La ideología puede servir para apoyar estructuras y regímenes; la gente tiende a adoptar la ideología prevaleciente, lo cual guía y satisface su deseo de consonancia reflexiva.

Por su puesto que la ideología dominante se encarga de decir no existe alternativa y los grupos hegemónicos no se quedan sólo en declaraciones, hacen todo lo posible por hacer desaparecer toda alternativa que se les cruce en el camino. El paradigma económico del seguimiento de las recetas neoliberales es el esquema retorcido y ambulante que no crea una nueva estructura de valores, el neoliberalismo es la llamada revolución pasiva que advierte Gramsci, que se levantan para incurrir en un efecto perverso del capital financiero, el capital que no produce, la economía ficción, con su respectiva política ficción (para algunos en construcción dolorosa): la democracia.

Las instituciones y la base ideológica de sus funcionarios pueden limitar los cambios de política, nótese que los críticos del libre comercio frecuentemente provienen de países emergentes, de países subdesarrollados, o de países cuyo poder se está erosionando. Muchos países que se desarrollaron en los siglos XIX y XX se industrializaron por medio del proteccionismo y, apenas se convirtieron en naciones dominantes, han buscado acceso a los mercados mundiales promoviendo políticas y regímenes liberales de comercio, favoreciendo así sus intereses nacionales. El poder de negociación también fue erosionando por variables del sistema internacional, lo cual limitó aun más las posibilidades de proseguir una política de sustitución de importaciones menos dependiente.

En efecto en 1947, Friedrich Von Hayek, invitando a Milton Friedman y otros pensadores conservadores, creó la Sociedad de Mont Pelerin, una suerte de francomasonerìa neoliberal para reunirse cada dos años para ver como erosionar más las probabilidades de independencia, preparar las bases de otro tipo de capitalismo, más doctrinario, coherente, lucido, “mucho más parecido al antiguo movimiento comunista que al liberalismo ecléctico y distendido del siglo pasado”[6]

Seguramente Adam Smith y todos aquellos que creían en el mercado se horrorizarían si viesen la situación actual por que ellos se basaban en que la mano de obra es móvil pero el capital inmóvil, David Ricardo por ejemplo, partía del principio de la inmovilidad del capital.
Por que no debatir que el capitalismo ya no existe, al menos si lo entendemos como la pura economía de mercado, estamos frente a una economía dividida entre un sector público enorme, que asume colectivamente los gastos y los riesgos, y un sector privado también enorme que está en manos de instituciones totalitarias ¿esto es capitalismo? ¿es una alianza Estado-Capitalismo? y sorpresa David Ricardo viviera reportaría a Flores Olea[7] que ha visto un fantasma que ha matado a los cocaleros, se llama capital financiero

Se reconoce entonces que no existe un capitalismo tradicional y que se manifiesta en sentidos históricos diferentes y en procesos sociales diferentes ¿Qué ha sido el neoliberalismo? no otra cosa que una contrarrevolución porque busca revertir un conjunto de derechos sociales adquiridos por medio de luchas históricas de las clases trabajadoras progresistas cargadas de valores como la solidaridad y la igualdad pretende regresar a un orden social cercano al que precedió el auge del Estado keynesiano.

¿Las masas no tienen la participación del modelo clásico? ¿no intervienen en la decisión de sus políticas? ¿Se expresan por medio de sublevaciones esporádicas, anárquicas, sin unidad? El neoliberalismo a pesar de ser una supuesta proyección económica que ligeramente se acaba de exponer a grandes rasgos es una estructura cambiante, se conquista días tras día una lógica subjetiva, un logro de controlar el destino histórico de las fuerzas económicas, culturales, sociales y de emancipación.

El neoliberalismo es una lógica de percibir la realidad y el conocimiento es adquirido, a través de prismas o filtros morales, culturales e ideológicos por los cuales la sociedad adquiere formas y sentido, bajo esta lógica se expresa su dominación, en un evento que articula los medios necesarios para adoptar la pasiva transición de valores: hacia la eterna marcha del progreso y el bienestar, hacia la libertad.

El neoliberalismo el proyecto nulificado, pragmático y programático para el efecto dominador nunca se verá reflejado en una reconstrucción de la soberanía, es decir tema central del Estado en su deliberación, que hoy resulta muy difícil, sino imposible, pensar en que los cambios necesarios vendrán exclusivamente de una instancia política, así se llamé partido político o Estado. En tal perspectiva, la fuerza de la movilización social y de los organismos de la sociedad civil resulta también imprescindible y decisiva, por supuesto, que la democracia no viene de los partidos políticos, o que el cambio social se aprecie por parte de una fuerza estatal única.

¿Recuperar sus libertades al formar un cuerpo de gobierno integrado por la voluntad de todos? ¿Arrojarnos a la democracia constatando que esta legitima a los proyectos neoliberales? esa es una conquista que la izquierda no ha querido afrontar, y que tanto optimizan en su “innovaciones políticas”, no son los partidos políticos quienes realizan estas invasiones, no construyen valores, (el neoliberalismo es un eje de valores) sino ahora los movimientos sociales como el EZLN en México, el MAS en Bolivia, el MST en Brasil afrontan realidades paradigmáticas, enfrentan las realidades, se organizan y construyen posibilidades por su trabajo, por su posición ante el Estado.

No podemos esperar a un proyecto de izquierda, sino presenciar, criticar y fijar perceptiblemente los objetivos de la aventura contra la hegemonía, esto es enfrentarnos a la escala sin fin de la modernidad, la aventura por crear valores que el neoliberalismo ha condicionado no realizar y por eso se ha condicionado para escalar a la “igualdad” y a la “libertad” y la democracias se ha convertido en una potencialidad eterna para ello, sus fuentes el diluir al inviduo y en efecto del miedo parecen ser las fronteras de sus limitaciones.

Sin democracia, claro que la sociedad se organizan, decide, se enfrenta, son fuerzas sociales que han saltado de la cuna de la democracia que ofrece el Estado y quieren recuperar la voluntad de la razón colectiva; en un trabajo cotidiano, comunitario, parece ser que se enfrentan a rehacer la vida civil, la de los actores, y ya no los ridículos espectadores frente a los propietarios que expliquen los determinantes de la ganancia para aliviar su pobreza y la acumulación del capital y su distribución.

La preocupación nada delirante ni energuménica (palabra “energúmenos” que en el latín clásico es poseídos, en algunos casos, significo “poseídos del diablo”) es la aventura que los movimientos han practicado con mucho esfuerzo para sobreponerse a la hegemonía que explica Gramsci y a la dominación que describe Webber, es decir a salir de la denigración que supone un inmenso desencuentro con uno mismo, los movimientos que practican una deliberación, la otra razón, no pueden ser denigrantes, sino que incursionan a la fuerza de construir valores.

Reconocer también que los grupos más reaccionarios, entre los cuales suelen habitar, ciegos y arrogantes, progresistas, han sido, por naturaleza, intolerantes, no se han enfrentado a construir valores, ni mucho menos a considerar conceptos que los defina por sus acciones. Como si se trata de imponer, a toda costa, el esnobismo consagrado por Nietzsche en la célebre fórmula: hay que vivir peligrosamente. La cual, por cierto, forma parte de la supersnob inversión nietzscheana de los valores y, desde luego, de los dudosos géneros de vida posmodernos, sean activistas, hippies, punks, etc. ¿Vivir peligrosamente es vivir contra el capital? ¿Reactivar la democracia? ¿Estar en la guerrilla? o reactivar los valores y los conceptos que nos definen diariamente.

Los movimientos y algunos partidos, el PT en Brasil, los “Piqueteros” en Argentina se han enfrentado a lo que la democracia prácticamente nunca ha incursionado: reestablecer la soberanía no la ritualización por el poder (también el EZLN lo ha puesto en práctica) sino a la implementación de la organización alerta de la explotación de sus regiones, de su cultura, liberándose de la acepción de progreso y modernidad, forman discursivas verticales, “que a diferencia de las viejas pirámides sociales, que eran estáticas, las modernas se apoyan en otra forma de estatismo: el ascenso sin fin”[8]

De ninguna manera se desprecia la magnitud del modelo histórico, pero no debemos prolongar las descripciones abstractas y singulares que han definido a la organización del Estado Liberal y las propuestas neoliberales ya caducas, sino rastrear el movimiento, la fuerza y la exigencia que se le ha puesto en la contracción del Estado, sin lugar a dudas “razón de Estado” , un término que se utilizar como un mero parapeto de defensa de privilegios y del “statu quo” es tema capital por que evoca a la búsqueda de la emancipación y dialéctica entre la libertades individuales y sociales, las partes más concretas es el de la convicción y la voluntad para reconstruir, no para refuncionalizar pasivamente; esto es la dominación en el neoliberalismo. Y a todo esto una pregunta exigente ¿qué se quiere reconstruir? quisiera responder, creo que nos falta un recorrido de vida y de ensayos, pero intervendré en decir que en estos momentos podemos apreciar en reconstruir el carácter humano, el carácter social para una revolución cotidiana.

Progreso e incertidumbre no son incompatibles, se lucha entonces contra la incertidumbre, contra la falsificación de la sociedad, (por cierto el estudio de Tocqueville “Democracia en América” ; la sociedad se tiraniza) La sociedad no cambiará si el ser humano no cambia esencialmente; personas, sociedades y culturas seguimos sin aprender a soportarse, en el mundo impera la intolerancia y al parecer nada se ha modificado, tolerancia no es solo soportar, sino tener la capacidad de detener y no seguir soportando, no es aguardar el sufrimiento colectivo sino aliviar diferencias, recreación incesante, conciliación incesante de la sociedad civil de aquí que evoco a redefinir el concepto, utilizando sociedad civil como columna vertebral del Estado de Gramsci

La lucha social es principalmente la lucha por la memoria colectiva, la crítica a la globalizaciones la que cuestiona las redes políticas y puede evidenciar los subterfugios de la corrupción y la negritud de la impunidad, esto para que no se convierta en una revolución desconocida, es decir en un nuevo conformismo, cuestionemos a los movimientos, cuestionemos el curso y discurso, cuales son los eventos que perforan más al neoliberalismo, ¿quienes son los enemigos para la emancipación social? ¿El señor capital, como los dibuja Rius gordito y malevo sujeto que quiere joder a los demás? sentémonos sobre lo que estamos haciendo; a que valores se apuesta ¿a quien le importa la educación? ¿a quien le importa los reportes de la CEPAL más que los de la OCDE? ¿Cuáles son las recomendaciones de los actores; sujetos sociales. ¿Cómo se justifica el EZLN ante su sociedad? ¡desmoralizó al Estado! el efecto deseado de que su posición de supuesta guerrilla funcionó.

Reclamo entonces el alejamiento humanista en la política, con el cuento de que el fin justifica los medios, (fijación reduccionista de Maquiavelo) ha desatado los demonios de la ineficiencia, y la vocación pragmática o realpolitik cuya vocación polarizadora, excluye y violenta el sentido el programa de rehacer lo social, que intento discernir, plantear, para responder ¿qué el neoliberalismo?, sin duda no es el de hacer sujetos. Rehacer lo social consistiría entonces en intervenir con los valores éticos en el papel del individuo en su dinámica de las clases sociales, el apoyo con el Otro, un dialogo con el otro (aceptar que esto es tolerancia) lo dos logos, las dos razones, para hacer dialéctica el cual no hacen un drama o un escándalo para sepultarlo, para amenazarlo sino para presenciar una reconstrucción de lo social, el dialogo entre instituciones, entre organizaciones, entre subordinados, solo puede revelar los procesos que han abarcado a cada movimiento como sujetos para que se degrade un modelo irracional, fuera de los beneficios que cada uno sugiere: el neoliberalismo.

El pacto de lo social es la realización de recuperar las crisis de la sociedad desconfiada en hacer lo político, hacer el acuerdo y recuperar el equilibrio como sociedad civil en medio de la globalización, enfrentar la dialéctica entre libertad individual y social, se puede reclamar aquí entonces que el drama de las revoluciones es el drama de la implantación del paradigma maquiavélico y de su ignorancia de que la historia toma venganza contra la sustracción de la política a las reglas morales. Se entiende entonces que el fin no justifica los medios, por lo cual el político verdadero, al esforzarse por la conciliación de medios y fines, tendría que reajustar siempre su delicado equilibrio. Revelar debilidades o errores de un movimiento, por revolucionarios que sea, no equivale a estimular la contrarrevolución, sino mejorar la forma la evaluación de la movilización.

Hablemos de globalizaciones, de mundializaciones por que es un fenómeno que ni sigue una única lógica, ni repercute por igual en la diferentes sociedades, grupos, empresas o sectores productivos; adopta la forma de redes que, por definición y como se diría ahora, son de “geometría variable”[9]; todos los principales ámbitos de la actividad social –economía, cultura, ecología, derecho, política- se ven afectados por él y en diferentes campos, de forma diferenciada; crea nuevos patrones de desigualdad y jerarquía, pero también nuevas posibilidades para la acción social.


¿Cuál es el objetivo entonces de la revolución social? ¿destruir el capitalismo? ¿qué capitalismo? por ahora puede decir que definitivamente no es la resistencia no es solamente luchar para sobrevivir sino transformar la forma de vivir, pienso que la idea de incursionar en la moral para pensar y sentir la vida del otro es parte de una lucha constante, no religiosa, sino de valores recuperables del ser humano, de la vida humana. Esperar que todo esto ocurra por la simple transformación de las relaciones de producción es apostar al evolucionismo mecanicista darwinista, esperarlo por un programa iluminador de izquierda (que sufre una crisis programática y pragmática) es quedarse en expediciones como la que todos recordamos, “los que vienen a civilizar”, los que vienen con sus iglesias a “evangelizar”

Se tiene que reforzar la idea del porvenir haciendo indispensable lo que fue y lo que se esta haciendo, ¿a quienes despreciamos? ¿a quienes aspiramos? ¿que es lo que compramos, lo que debatimos, lo que está en nuestra preocupación como estudiantes, trabajadores, empresario? ¿a quien le preocupa la educación por ejemplo? ¿a quien beneficia el Estado de Derecho? me siento incomodo cuando se dice que hay un programa alternativo de izquierda y adopta “un destino posible” usando el argumento despreciable que la política es el arte de lo posible, como Martha Harnecker, al constatar la imposibilidad inmediata de cambiar las cosas debido a la tan desfavorable correlación de fuerzas hoy existente, consideran que no les queda otro camino que ser realista y reconocer esa imposibilidad adaptándose oportunistamente a la situación existente, ¿Nelson Mandela recuperó las oportunidades al hacer la revolución pasiva?

La política así concebida excluye, de hecho, todo intento por levantar una alternativa frente al capitalismo realmente existente, porque ceñirse a orientaciones provenientes de la realpolitik, significa resignarse a no actuar sobre la realidad, renunciar de hecho a hacer política y doblegarse a la política que otros hacen. Incluso otra forma es despreciar a la política misma, no es tiempo de negar a la política para con el poder[10] como Holloway (¿Qué sería la tolerancia y la nueva ética revolucionaria para Holloway? una estupidez sin duda) si no de reconocer que es el esfuerzo para que se habrá los cauces de participación social, cuya construcción es vital del sujeto en su faceta individual (labor individual que recompone en su análisis Tocqueville[11]) es colectiva, política no es sólo la actividad humana que ejerce el poder en dominación, o de partido, hacer política es ejercitar la organización, una acción cotidiana, una alineación posible que detenta la conquista cultural del ser humano.

Las desgarradas vestiduras del neoliberalismo, su dominación en cada faceta de la vida cotidiana, de un obrero, de un militar, de un campesino, su dominación y sus relaciones son afectadas, jamás son reactivados para su propias potencialidades, el charro, el jefe, el político, los economistas con sus dictados, las “ventanillas” desde donde somos subordinados están en las esquinas, ya no recurramos a conceptos refugio… “que los problemas son del FMI y BM porque sus recetas….” bastante ya tenemos de eso, ¿cuales son los nuevos conceptos de democracia de los piqueteros en Argentina? ¿Cómo entienden ellos reactivar el Estado?

Hacer del concepto neoliberalismo excluyente entonces una protesta social, un poder espontáneo de la vida común y cultural, más autónoma, más cotidiano, hacer del concepto una decisión: el de no aceptarlo, dejando el autoengaño común a los usos ideológicos-políticos, revalorar el sentido que tiene la tolerancia y sus límites por supuesto, la ética, la lenta construcción de sujetos[12] las fuerzas ¿Bajo que valores se está luchando? ¿Cuál es el plan de lucha que no puede saltar de lo que se realiza día a día?, definitivamente no es un plan de sobrevivencia, no es un plan de intolerancia en todos los sentidos, ni de resistencia, sino donde hay una independencia continua, dejando el autoengaño común a los usos ideológicos-políticos para hacer lo social.

Puede y debe llegarse a levados niveles de identidad, de verdadera integridad, personal, social, institucional, nacional y humana, entrar al círculo donde ocurren las tragedias históricas estar dispuestos a enfrentarlas, el mismo individuo puede convertirse en un soldado de las SS o en un santo, depende de las circunstancias y de las opciones que elija cada uno, dime cuales son tus tragedias y te diré quien eres.











[1] NAVARRO, V. Neoliberalismo y Estado de Bienestar Edit. Airel, 1999. 11 p.
[2] BURY, John. La Idea de Progreso. Edit. Alianza. El libro de bolsillo 323, México, 1971, 22 p.
[3] GRAMSCI, Antonio. Escritos Políticos 1917-1933, Siglo XXI, México, 1981, Cuaderno 1932-1935, 386-290 p.
[4] ANDERSON, Perry. El Balance del Neoliberalismo: Lecciones para la Izquierda. Edit. Rodaballo, 1995, 12 p.
[5] HUERTA González, Arturo. Riesgos del Modelo Neoliberal Mexicano, “Consideraciones acerca del Tratado Norteamericano de Libre Comercio” Cap. I, “El Sector Externo y la Política Comercial y Cambiaria” Cap. II, Edit. Diana, 1992, 23-25 p.
[6] ANDERSON, Perry. El Balance del Neoliberalismo. Op. Cit. 12 p.
[7] Flores Olea es una interpretación baga dice que “hoy el mundo no está ya habitado por fantasmas sino por realidades abrumadoras, entre ellas un globalización en manos de consorcios trasnacionales y multinacionales”[7] Víctor Flores Olea y Abelardo Mariña Flores, Crítica de la globalidad, Fondo de Cultura Económica, México, 1999, 11 p. más el principal enfoque en el juego de la ideología, es la hipótesis de los mercados eficientes, es decir nuevos espectros y visiones para hacer culto al capital financiero, son nuevos fantasmas que recorren el mundo.
[8] ZAID, Gabriel. El Progreso Improductivo. Edit. Océano, 1999, 68 p.
[9] MARGAIN, Eduardo. Los Intereses el Poder y la Distribución del ingreso en Relaciones Internacionales Altamente Asimétricas. “Conclusiones y la Perspectiva de la Interdependencia Cap. VIII. Edit. Univ. Guadalajara-UNAM, 1997,175-177 p.
[10] Holloway, John., Cambiar el mundo sin tomar el poder. “El significado de la revolución hoy.”Herramienta-BUAP, Argentina-México. 2002, 56 p.
[11] TOCQUEVILLE, Alexis. Democracia en América. Edit. F. C. E. , 1997, 315 p.
[12] ALMEYRA, Guillermo. La Protesta Social en Argentina 1990-2004, Edit. Continente, 2004, 91 p.

No hay comentarios: